Homicidio en Aguilares: el freezer escondía un macabro secreto y la Justicia pide más tiempo
La Justicia extendió la investigación y la prisión preventiva de los hermanos Videz. ¿Qué pruebas faltan para esclarecer el crimen del contador hallado en un freezer?
La investigación por el crimen del contador José Antonio Romano (52), cuyo cuerpo fue hallado dentro de un freezer en su vivienda de Aguilares, sumó un nuevo capítulo judicial. La Justicia ordenó extender por 120 días la prisión preventiva de los hermanos Héctor Ariel Videz (28) y Marcos Antonio Rafael Videz (24), imputados como presuntos coautores del homicidio agravado.
¿Qué pruebas faltan?
La medida fue dispuesta este martes 28 de abril durante una audiencia solicitada por la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Miguel Varela. La auxiliar de fiscal Gabriela Ghilardi pidió la prórroga de ambas medidas por cuatro meses, al sostener que persisten los riesgos procesales y que aún restan producir pruebas clave.
Entre las diligencias pendientes, la fiscalía mencionó el cotejo de ADN en restos biológicos encontrados en prendas de vestir, ropa de cama y un cable con presuntas manchas de sangre. También deben realizarse pericias de mejoramiento de imágenes y el análisis UFED de dos dispositivos electrónicos de la víctima.
La noche del crimen
Según la teoría del caso, el crimen ocurrió durante la madrugada del sábado 26 de octubre. Romano y Marcos Videz ingresaron a la vivienda del contador, ubicada en la esquina de avenida General Savio y Virgen del Carmen, donde se produjo una discusión que derivó en una agresión física. El imputado le habría propinado golpes de puño y luego una puñalada en el lado derecho del cuello.
De acuerdo con la acusación, cerca de las 3.15 Videz se retiró del lugar en la camioneta de la víctima para buscar a su hermano. Minutos después regresaron juntos y, entre ambos, habrían maniatado el cuerpo con cables de una aspiradora y un ventilador para luego colocarlo dentro de un freezer con el objetivo de ocultar el crimen.
Posteriormente, los acusados se dieron a la fuga en el vehículo de Romano, que fue abandonado en calle Jujuy, entre Neuquén y Catamarca, tras retirar las chapas patentes y dejarlas en su interior. El cuerpo fue encontrado al día siguiente, domingo 27 de octubre, en el domicilio de la víctima.