Homer El Mero Mero se despide de Argentina en Cipolletti: qué dijo del año que lo cambió todo
Venía de un año y pico sin subirse a un escenario y con un episodio de salud que lo marcó. Este viernes, Homer El Mero Mero cierra en Cipolletti la gira con la que volvió a enamorarse de la música: qué contó del proceso.
El rapero Homer El Mero Mero, cuyo nombre real es Lucas Giménez, cierra este viernes en Cipolletti la etapa argentina de su Resurrección Tour. El show será en el Círculo Italiano, en Yrigoyen 777, y marcará su regreso al Alto Valle dos años después de aquella presentación en el estadio Ruca Che.
En diálogo con Río Negro, el músico nacido en Cutral Co se mostró entusiasmado por el cierre de un año intenso: “Muy emocionado, ya finalizándolo, es la última fecha en Argentina que nos queda del tour”. Y agregó: “La verdad que fue un tour increíble, me encantó volver a reencontrarme con la gente, me encantó el recibimiento que me dieron, y muy feliz, la verdad, por este año”.
El origen de un tour que nació de la resiliencia
La gira que lo devolvió a los escenarios tomó forma a lo largo de 2025, en un contexto personal delicado. “Mientras me estaba recuperando de momentos personales muy fuertes que venía pasando, de los que gracias a Dios pude salir adelante, pude encontrar la fuerza y enamorarme nuevamente de la música, de mis letras, de las ganas de subir a un escenario, de estar cara a cara con mi público”, explicó.
Ese proceso es el que le dio nombre al tour: “Por eso tiene ese nombre de Resurrección Tour, que es como el renacer, como la resiliencia, y poder volver a concretarlo, la verdad, es un sueño cumplido”.
El cariño de la gente, cara a cara
Para el rapero, que junto a su viejo amigo CRO integra Bardero$, lo más valioso fue reencontrarse con el afecto del público en vivo. Reconoce que las redes sociales ayudan a mantener la cercanía, pero nada se compara con el escenario: “Pero poder sentirlo cara a cara, de frente, y reencontrarnos con nuestros clásicos, canciones que ya tengo desde el año 2015 en adelante, en las cuales la gente se identificó mucho y apoyó desde el primer momento, la verdad que es algo hermoso, algo muy emocionante”.
Su última gira había sido la de 2024, que lo trajo al Ruca Che para presentar ADN. El Resurrección Tour arrancó a fines de marzo en Comodoro Rivadavia y, según sus palabras, fue “explotada, increíble, la verdad, terrible”. “La música me ayuda mucho a poder salir adelante, es mi válvula de escape, como dicen algunos, mi cable a tierra”, confesó.
Aquel show en Chubut lo transportó a sus inicios: “Sentí esas cosquillas en la panza, ese nerviosismo, esa adrenalina que uno siente las primeras veces que sube a un escenario”. Y recordó el contexto: “Venía de un año y pico sin tocar, entonces, más con lo que me había pasado la última vez, la descompensación en Vélez, para mí fue un momento muy especial, lo viví así, me emocioné mucho, la gente también, fue un momento muy emotivo”.
Con el correr de las fechas, la confianza fue creciendo: “Después con el correr del tiempo y con el correr de los shows, ya me fui soltando cada vez más”. Hoy, dice, espera cada presentación con ansiedad: “Sé bien lo que va a pasar en cada momento, y la verdad estoy muy relajado, pero siempre con las mismas ganas y el mismo hambre de romper el escenario”.
De Cipolletti a España
Tras el concierto de este viernes, el tour seguirá en noviembre con seis fechas en España: Palma de Mallorca, Valencia, Málaga, Sevilla, Madrid y Barcelona. Será una nueva etapa del recorrido que llevará el Resurrección Tour a Europa y dará continuidad a un año marcado por la ruta y los escenarios.
La primera vez de Homer El Mero Mero en Europa fue con Bardero$ en 2018, durante su primera gira mundial: “Fui varias veces y para mí es uno de los tantos regalos que me ha dado esta profesión”. Y sumó: “Siempre que voy me cuesta caer en la realidad de que haya gente tan lejos del lugar donde yo me crié y que por ahí tenga un tatuaje mío en la piel, o me reconozca por mis letras, y sea fanática de lo que uno construyó”.
“La verdad es que me hace sentir mucho orgullo, me da mucha emoción, porque sé todo lo que me ha costado, sé todas las cosas que he pasado por llegar, y nada, es un mimo, un regalo que me ha dado la vida, que me ha dado Dios, el poder hacer lo que más amo tan lejos de casa”, agregó.
Consultado sobre si lo sorprende el alcance de su música en lugares tan distantes, respondió: “Me sorprende mucho y me da muchas ganas de seguir adelante, de seguir luchando, de seguir creciendo, de seguir escribiendo, de seguir mejorando día a día en lo personal, de seguir viviendo, de seguir creando”.
“Tener la posibilidad de estar tan lejos de casa y que la gente te reciba, poder tener un venue lleno con la gente cantando tus temas, para mí es de las cosas más hermosas que me han pasado en la vida, y me sigue sorprendiendo también”, sostuvo.
También valoró el rol de las redes sociales en ese crecimiento: “Reconozco mucho el alcance de las redes sociales y todo lo que ha ido creciendo eso, porque por ahí a mí también me pasa que conozco raperos o artistas de Europa que si no hubieran estado en las redes tal vez no los hubiera escuchado nunca”. Y se mostró agradecido por el momento que le tocó: “De haber estado en el momento, en el lugar indicado, de venir desde Cutral Co, que es una pequeña ciudad de nuestra Patagonia, del sur argentino, y poder salir y haber compartido con grandes artistas que han tocado por todo el mundo a lo largo y a lo ancho”.
“Y también poder llevar mi música, de ser tan fuerte en países como México, que me reciban como mi segunda casa, que me reciban en España también, me hace sentir muy orgulloso”, completó.
Los EP del año: Mala Vida y Los perros con los perros
Este año Homer publicó varios cortes y dos EP. Uno es Mala Vida, junto a su viejo amigo CRO, socio de Bardero$. Sobre el método de trabajo, contó: “Los discos de Bardero$ siempre los laburamos en campamentos de composición, me encierro con mi compañero, mi hermano Troca, varios productores, buscamos alguna casa cómoda o algo por ahí cerca, acá está Tigre, en zona norte, en alguna islita o algo, nos vamos con las provisiones para poder alimentarnos y sobrevivir durante algunos días, y es todo bien místico, con varios productores todo el día haciendo música”.
“Le metemos cuatro o cinco días de composiciones, y donde ya en el cuarto y quinto día vamos reformando y dándole detalle final a cada canción”, detalló. “La verdad es un momento de familia, es un momento único, muy divertido, siempre lo venimos haciendo así, los últimos tres discos de Bardero$ vienen saliendo así, es un momento especial para nosotros”.
El otro EP es Los perros con los perros, junto al rapero español Foyone. “Ese se hizo en 2024, cuando yo viajo a España, para una fecha también, y aprovecho y me quedo en Málaga”, relató. “Foyone es un rapero que yo admiro muchísimo, desde los comienzos, es un rapero de vieja escuela, así que me tomó unos días por Málaga, de donde es él, me quedé unos días, y también lo liquidamos así, yendo todos los días al estudio, no hicimos campamento, pero estábamos a tres cuadras del estudio, así que le metíamos todos los días y lo liquidamos también en una semana, y después aprovechó de disfrutar un poquito de las playas de Málaga”.
La conexión con Foyone viene de antes: “Yo ya tenía relación con él, porque en 2021 nos conocimos en Madrid. Yo siempre fui muy admirador de él, muy fanático de su música, pero como te digo, nunca me voy a esperar que tu ídolo te conozca o sepa quién sos, y nos cruzamos en un estudio de grabación en Madrid una vez, y él apenas me vio y me dice ‘El Merooo’, y ahí quedé loco, la verdad quedé loco”.
“Fue un regalo muy lindo también que me dio la música, y nos hicimos grandes amigos hoy en día”, afirmó. “Siempre dijimos que cuando pudiéramos concretar, cuando se nos diera la fecha a los dos, que tengamos libre para poder trabajar juntos, podíamos realizar un EP, y bueno, salió este trabajo tan lindo que se llama Los perros con los perros, que ya va contando con mucha reproducción”.
Sobre el proceso creativo, explicó: “Siempre fuimos amantes al freestyle, de improvisar, todo arranca así, con alguna pista linda, escuchando un par de pistas, hasta que alguna nos enamora y nos enganchamos con esa, y empezamos a improvisar arriba”. Y siguió: “Y ya cada vez la improvisación se hace más intensa, cada vez más intensa, y por allá viene alguna frase que digo, esta la tengo que guardar, esta frase no puede quedar abierta, y ya pongo una frase, y ya le añado otra, y ya voy craneando una historia, o cómo seguir la temática del tema, y como un albañil construye una pared, así de a poquito ladrillo por ladrillo”.
Consultado sobre cómo se combinan sus estilos, respondió: “Yo siento que por ahí él destaca mucho más en algunas cosas, por ejemplo, él tiene un tono de voz muy particular, y canta muy bien, yo no tengo ese don de cantar, de afinar, pero por ahí yo destaco más en lo que es la crudeza de las barras, en las letras, en las partes raperas, y fusionamos esas dos cosas, que es lo que siempre le dio resultado a Bardero$”.
“Pero a su vez, siempre lo hacemos todos juntos, él está fabricando un estribillo, y yo le digo muchas veces ponele esto, qué te parece, después capaz que él no me da ni bola, o capaz que sí, lo mismo a mí en las letras, pero estamos todos el tiempo portándonos los dos para los dos, para tirar para adelante”, cerró.
Y sobre la fusión de su mundo patagónico con el de Foyone, concluyó: “Sí, sí, es verdad, y fuimos ganando mucha fidelidad a lo largo del tiempo también, con la gente, teniendo un público muy especial, muy amplio, no nos podemos quejar, gracias a Dios”.



