Hidrovía: Argentina dio el paso, pero Brasil ya corre con un plan multimillonario

Argentina celebró la privatización de la hidrovía, pero Brasil ya presentó un plan para construir 400 barcazas y 15 remolcadores. ¿Qué significa esto para los puertos argentinos?

· 5 min de lectura
Hidrovía: Argentina dio el paso, pero Brasil ya corre con un plan multimillonario

La comunidad portuaria y agroindustrial celebró como un triunfo la adjudicación de la hidrovía al sector privado. Pero mientras el país festeja, Brasil ya presentó un plan de financiamiento para construir 400 barcazas y 15 remolcadores, con el objetivo de movilizar 10 millones de toneladas de mineral de hierro desde Corumbá. La jugada brasileña incluyó hasta una visita a un astillero en Santa Fe.

El gobierno nacional finalmente adjudicó esta semana la operación del sistema troncal de navegación a la flamante Vía Navegable Argentina, una sociedad entre la belga Jan de Nul y la nacional Servimagnus. Los usuarios de la hidrovía —agroindustria, puertos, navieras, importadores y exportadores— lo celebraron como un “golazo de media cancha”, ya que por allí sale el 80% de la exportación agroindustrial del país.

¿Por qué era urgente la privatización?

La vía navegable troncal requiere inversiones millonarias para mejorar la navegabilidad: aumentar la profundidad del dragado, ensanchar el canal, armar nuevas radas y zonas de maniobras, e incorporar tecnologías de navegación. El Estado no estaba en condiciones de afrontar esos costos. Además, los privados siempre señalaron que la gestión estatal era más lenta y burocrática que la privada para resolver inconvenientes cotidianos.

El “Club de la Hidrovía” —integrado por la Bolsa de Rosario, la Cámara Aceitera, el Centro de Exportadores de Cereales, la Cámara de Puertos, la UIA y la Cámara de Actividades Portuarias— emitió un comunicado de celebración. “De cara a la etapa que se inicia, las entidades consideran prioritario adecuar el marco normativo que afecta a la actividad, en particular el Impuesto al Valor Agregado”, señalaron.

También pidieron “avanzar en la pronta conformación y puesta en funcionamiento del Consejo de Control, como ámbito técnico y participativo, con representación de los usuarios del sistema”. Ese espacio, según las entidades, será clave para “acompañar la implementación del contrato, aportar una mirada operativa sobre las necesidades del sistema y de sus usuarios, y contribuir al seguimiento del desarrollo de las obras comprometidas, la calidad del servicio, la evolución tarifaria, la gestión ambiental y la mejora continua de la Vía Navegable Troncal”.

Quedaron atrás las discusiones sobre el valor del peaje, las tarifas mínimas que limitaban la competencia y las exigencias en la licitación de bienes y servicios no vinculados al dragado. Los privados priorizaron el pase a manos privadas, con la lógica de que, ante la inestabilidad política argentina, estas decisiones deben tomarse cuando las condiciones políticas lo permiten, aunque la letra técnica no sea perfecta. “Ya habrá tiempo luego de acomodar los bultos en el camino”, sostienen.

Brasil acelera a fondo

Mientras Argentina celebraba, Brasil no perdió tiempo. Casi en paralelo al anuncio de la adjudicación, una delegación de altos funcionarios y empresarios brasileños participó en Buenos Aires de los “Diálogos Hidroviarios”, un encuentro promovido por la Asociación de Desarrollo Sostenible de las Hidrovías y de los Corredores de Exportación, con sede en Brasil y fuerte apoyo del gobierno de ese país.

En la edición de Buenos Aires estuvo presente Tomes Franca, ministro de Puertos y Aeropuertos de Brasil, junto a altos funcionarios de la Marina. Durante dos días se analizó el futuro de la hidrovía en paneles con referentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

El dato central lo aportó el Secretario Nacional de Hidrovías y Navegación de Brasil, Otto Burlier, quien presentó un millonario plan de financiamiento para fomentar la marina mercante brasileña. El objetivo es impulsar la construcción de 400 barcazas y 15 remolcadores de empuje para afrontar la demanda de movilidad de unas 10 millones de toneladas de mineral de hierro que bajarían por la hidrovía desde las minas de Corumbá, para hacer transbordo más cerca del mar.

El plan está respaldado por el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil y la Antac, entidad vinculada al desarrollo de tecnologías para la construcción. Además, ya proyectan ampliar el financiamiento para llegar a 20 millones de toneladas de mineral de hierro en el corto plazo.

Tras las reuniones en Buenos Aires, la delegación brasileña visitó el viernes el astillero de Atria en Alvear, Santa Fe, un emprendimiento fabril ahora en manos de Rocktree, una empresa armadora de transporte de mineral de hierro.

Brasil marca una tendencia clara: con concesiones, inversión privada y una fuerte decisión gubernamental —más allá del color político— está ocupando espacios que históricamente se pensaban reservados para armadores y desarrolladores argentinos. Los puertos argentinos podrían convertirse en terminales de transbordo de ese mineral de hierro que baje desde Brasil, pero el vecino país ya tomó la delantera.

Más para leer

Santa Fe se perfila para la vicepresidencia del Consejo de Control de la hidrovía
Economía
Agenda gratuita en la Bolsa de Comercio de Rosario: música y visitas guiadas para las vacaciones de invierno
Economía
El dato que preocupa a los comerciantes de Rosario: ventas en caída y deudas que no paran de crecer
Economía
Récord histórico: el Puerto de Rosario movió más de 2,1 millones de toneladas en seis meses
Economía
Alquilar en Rosario: los precios que la colocan entre las más caras del país
Economía
Santa Fe Bio despacha su primer cargamento: el viejo petróleo da paso al combustible del futuro
Economía
Publicidad