Hay dos trenes listos para volver a La Picada, pero un caño de un metro los frena
Dos formaciones ya están reparadas y una tercera llega a fin de año. Pero el regreso del tren Paraná-La Picada no depende de los trenes: un caño de un metro en Colonia Avellaneda tiene la última palabra.
El tren que une Paraná con La Picada sigue sin funcionar y la razón no está en las formaciones. Según explicó a Elonce el secretario de Transporte de Entre Ríos, Aníbal Steren, ya hay dos unidades reparadas y en condiciones de circular, pero la vía todavía no recibió el visto bueno de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).
El problema puntual está en una alcantarilla de Colonia Avellaneda que se socava cada vez que llueve fuerte. Sin esa obra resuelta, el organismo nacional no habilita el paso de los trenes.
El desgaste que dio inicio a la suspensión
El servicio quedó interrumpido el 8 de mayo. En aquel momento, la decisión no tuvo que ver con las vías sino con el estado del único tren que estaba operativo.
“Cuando se suspendió el 8 de mayo el servicio de trenes fue porque la formación tenía un desgaste que no podía circular más, porque podía descarrilar”, recordó Steren.
Una vez reparada esa unidad, aparecieron las complicaciones en la infraestructura, agravadas por las lluvias. El foco está en la alcantarilla ubicada unos 200 metros después de la estación de Colonia Avellaneda.
“ADIF dice que ya arreglaron la formación, pero la vía no está segura”, resumió el funcionario. Y aclaró que es el organismo nacional el que debe evaluar las condiciones de la infraestructura y dar la autorización para que los trenes vuelvan a circular.
Dos trenes listos y un tercero en camino
Más allá del obstáculo en las vías, el material rodante avanza. Steren confirmó que hoy hay dos formaciones en condiciones de funcionamiento y que esperan sumar una tercera antes de que termine el año.
“Nación ha estado invirtiendo y ya tenemos dos formaciones que funcionan. La tercera va a estar funcionando a fin de año, pero todavía no tenemos la vía autorizada”, indicó.
El resto del trazado, según su descripción, está en condiciones: tanto el sector hacia calle Racedo como el tramo que va desde la alcantarilla hasta La Picada. Todo depende de resolver ese punto crítico.
Parches que no alcanzan
La alcantarilla no es un problema nuevo. Cada lluvia importante vuelve a abrir la misma herida.
“Siempre se ha socavado. Se han hecho parches y después la alcantarilla se vuelve a socavar con lluvia”, describió Steren.
Para el funcionario, la solución requiere una intervención de fondo: hoy pasa un caño de aproximadamente un metro de diámetro, cuando la estructura necesitaría al menos tres conductos de dimensiones similares para mejorar el escurrimiento del agua y evitar nuevos deterioros.
El ramal salió de la privatización
Un dato institucional clave es que el ramal U15 quedó fuera del proceso de privatización ferroviaria nacional y pasó a depender de ADIF. Eso habilita gestiones directas entre la Provincia y la Nación.
El ramal llega hasta El Pingo, aunque el servicio de pasajeros se usa hasta La Picada. Antes, el tramo estaba incluido en la licitación de la línea General Urquiza y su habilitación dependía de lo que se decidiera en torno a Belgrano Cargas.
“Logramos que en agosto el ministro Caputo firmara que ese ramal saliera de la licitación y pasara a ADIF”, destacó Steren.
El problema no es la plata, es la jurisdicción
Según el secretario, la dificultad para reparar la alcantarilla no pasa por el costo de la obra sino por quién puede meter mano en ese terreno, que es de jurisdicción nacional.
“Nadie puede intervenir sobre un terreno nacional. O lo tiene que hacer Nación o en algún momento con Provincia y Municipio tenemos que organizarnos”, explicó.
El tema fue planteado en reuniones de gabinete y comunicado al gobernador Rogelio Frigerio y al ministro de Hacienda y Finanzas, Fabián Boleas.
“No sé si es una cuestión de plata. Es una cuestión de jurisdicción. Una alcantarilla no sería un problema económico tan grande”, consideró.
Por ahora no hay fecha confirmada para el regreso del tren Paraná-La Picada. Todo queda supeditado a dos cosas: que se repare la infraestructura y que ADIF autorice la circulación.