Hasta 15 años de cárcel: la pena que sacude el nuevo régimen para menores
Parecía que el nuevo sistema iba a igualar las penas de los menores con las de los adultos, pero el tope es otro. Cuál es y cómo se busca evitar que vuelvan a delinquir, en la nota.
El Régimen Penal Juvenil comienza a regir este sábado 5 de septiembre en todo el país y trae un cambio de fondo en la forma en que se juzga a los adolescentes que cometen delitos. En San Juan, las distintas áreas del Estado ya trabajan para adaptar sus estructuras al nuevo esquema, que reemplaza al sistema tutelar que estuvo vigente durante décadas.
Una de las preguntas que más circula es cuál será el castigo máximo que podrán recibir los menores que sean encontrados responsables de un delito. El secretario de Seguridad de San Juan, Enrique Delgado, salió a aclarar que el nuevo régimen no implica que los adolescentes reciban automáticamente las mismas penas que un adulto.
Pena máxima: 15 años
Consultado en el programa Buen Día Día sobre la idea de “delito de adulto, pena de adulto”, Delgado fue contundente: “La misma ley establece una pena máxima de 15 años”. El funcionario explicó que la diferencia también estará en la forma de ejecutar la pena: si corresponde privación de la libertad, el cumplimiento tendrá características similares a las previstas para mayores de 18 años.
Esto supone un giro respecto del viejo sistema tutelar, que será reemplazado por un régimen de responsabilidad penal adolescente con reglas más claras.
La reinserción como objetivo central
Más allá de la sanción, Delgado remarcó que el nuevo esquema apunta a la reinserción social del adolescente. Durante el cumplimiento de la pena, el Estado deberá trabajar sobre aspectos que resultan claves para evitar que el joven vuelva a delinquir.
El funcionario puso el foco en la educación y la capacitación laboral, al señalar que muchos chicos llegan al sistema sin haber terminado la primaria o la secundaria. Por eso, el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano ya forma a los operadores que intervendrán en la ejecución de las penas y articula con otras áreas del Gobierno para que los adolescentes puedan seguir estudiando y aprender oficios.
Delgado citó como antecedente el programa Jóvenes Adultos del Servicio Penitenciario Provincial, que mostró buenos resultados en materia de reincidencia cuando se combina la pena con educación y preparación para el trabajo.
Qué prepara San Juan
La puesta en marcha del nuevo régimen obliga a la provincia a adecuar su marco normativo y operativo. La Corte de Justicia trabaja en una acordada que fijará los primeros lineamientos para aplicar la ley, mientras el Ejecutivo avanza con un proyecto para actualizar la legislación provincial vinculada a menores.
También se trabaja sobre la infraestructura y la capacitación del personal que tendrá contacto directo con adolescentes privados de la libertad. En ese contexto, el Nazario Benavídez será utilizado como centro de readaptación para los menores que, por decisión judicial, deban permanecer alojados.
Desde este sábado, entonces, arranca un sistema diferente: responsabilidad penal específica para adolescentes, con un tope de 15 años de prisión y la reinserción social como uno de los ejes centrales durante el cumplimiento de la pena.