Hallazgo macabro en Polonia: 34 fetos enterrados en el jardín de una médica
¿Qué escondía el jardín de una médica en Polonia? El hallazgo que dejó helada a la policía y reabrió el debate sobre el aborto.
Un macabro hallazgo en una localidad polaca desató una investigación que tiene a una médica de 57 años tras las rejas. Obreros que realizaban reformas en una vivienda encontraron restos humanos enterrados en el jardín. La dueña anterior, una patóloga, ya fue detenida.
El escándalo sacudió a Polonia luego de que la policía detuviera a Magdalena H., una médica de 57 años, tras el hallazgo de 34 fetos humanos enterrados en el jardín de su antigua casa en la localidad de Lutoryz, al sureste del país. La noticia generó una fuerte polémica en una sociedad marcada por sus tradiciones católicas y por tener una de las leyes de aborto más restrictivas de Europa.
¿Cómo se descubrieron los restos?
La médica patóloga había vendido su casa meses atrás y los restos fueron encontrados por obreros mientras trabajaban en reformas en el jardín la semana pasada. La policía desplegó un operativo con decenas de policías, perros y radares. En el registro, los agentes encontraron al menos 34 fetos enterrados en el jardín, además de otros residuos médicos.
El vocero de la Fiscalía del distrito de Rzeszow, Krzysztof Ciechanowski, sostuvo: “Es muy probable que la mujer detenida utilizara estos residuos para realizar experimentos”.
¿Qué cargos enfrenta la médica?
Magdalena H. fue arrestada el viernes y la Justicia le dictó prisión preventiva por tres meses. Los cargos en su contra incluyen profanación de cadáveres, gestión inadecuada de residuos y abandono de materiales peligrosos en un lugar no autorizado. A pesar de la gravedad de la acusación, la médica no tenía antecedentes penales. Tras conocer los cargos, no se declaró culpable, pero reconoció que “ella misma había llevado y enterrado los fetos humanos encontrados en su propiedad”, así como otros residuos médicos.
El debate sobre el aborto y la ética médica en Polonia
El caso reavivó el debate sobre el aborto en Polonia, donde la legislación es una de las más estrictas del mundo. Por el momento, la fiscalía aclaró que no hay pruebas de que los fetos hayan sido obtenidos mediante abortos ilegales. La investigación sigue abierta y las autoridades intentan determinar el origen de los restos y si existieron experimentos médicos no autorizados. La médica podría enfrentar hasta 12 años de prisión si la Justicia la encuentra culpable.