Hallaron un fósil de 125 millones de años con crías intactas en su interior y reescribe la historia de los moluscos
Un fósil de 125 millones de años con crías intactas en su vientre fue hallado en Reino Unido. ¿Qué secretos del Cretácico revela este descubrimiento que sorprendió a los paleontólogos?
Un equipo de paleontólogos publicó un estudio que sacudió a la comunidad científica: un molusco de agua dulce de más de 125 millones de años conservaba embriones y larvas en su interior. El hallazgo, realizado en la Isla de Wight, Reino Unido, revela el cuidado maternal más antiguo jamás registrado en moluscos.
El fósil pertenece a la especie Margaritifera valdensis, un bivalvo emparentado con los mejillones actuales. Fue encontrado en una zona rica en restos del Cretácico, y lo que lo hace excepcional es la conservación de tejidos blandos, branquias y estructuras reproductivas. Dentro de las branquias, los investigadores identificaron embriones y larvas en distintas etapas de desarrollo, algo que nunca antes se había visto en un fósil de esta antigüedad.
¿Qué hace único a este descubrimiento?
Lo más impactante no es solo la edad del fósil, sino lo que revela sobre el comportamiento de estos animales. Según los científicos, las crías estaban protegidas dentro del cuerpo de la madre, lo que demuestra que el cuidado parental ya existía en la era de los dinosaurios. Hasta ahora, la evidencia más antigua de cuidado maternal en moluscos era mucho más reciente.
Entre los detalles más notables del hallazgo se encuentran: embriones conservados dentro del cuerpo, larvas en las branquias, tejidos blandos fosilizados (algo extremadamente raro), indicios de estructuras de incubación y restos minerales que habrían favorecido el desarrollo de las conchas de las crías.
¿Qué implica para la ciencia?
El estudio, publicado el 22 de junio, permite entender cómo los moluscos se adaptaron a los ríos y lagos hace millones de años. En la actualidad, las larvas de especies similares se desarrollan dentro de la madre y luego se adhieren a peces para completar su ciclo vital. Este fósil confirma que esa estrategia reproductiva ya se empleaba en el Cretácico, mucho antes de lo que se creía.
Además de aportar datos clave sobre una especie extinta, el descubrimiento arroja luz sobre la evolución de los comportamientos de protección y reproducción en animales de agua dulce. La investigación ofrece una ventana única a cómo vivían estos organismos mientras compartían el planeta con los dinosaurios.

