Hackearon el sitio del Senado de Mendoza justo cuando presentaban una ley para prevenirlo
¿Sabías que atacaron el sitio del Senado justo cuando buscaban protegerse? Conocé los detalles del ciberataque que dejó fuera de servicio la página oficial.
La página oficial del Senado de Mendoza cayó víctima de un ciberataque este viernes al mediodía, apenas 48 horas después de que se presentara un proyecto de Ley de Ciberseguridad. Los atacantes modificaron la portada y colocaron una foto de Claudio “Chiqui” Tapia con mensajes políticos.
Los equipos técnicos del Senado provincial y del Ministerio de Seguridad y Justicia trabajan en conjunto para recuperar la plataforma y determinar el alcance del incidente. Hasta el momento, no se confirmó si hubo filtración de datos sensibles.
¿Quién está detrás del ataque?
El grupo que se adjudicó la acción se identificó como Bl33dR00t. En redes sociales difundieron publicaciones donde afirmaron haber obtenido información de distintos sistemas, compartieron enlaces a archivos que presentaron como material extraído y hasta lanzaron desafíos a Interpol.
En la interfaz hackeada apareció la imagen de Tapia acompañada de frases críticas sobre la situación argentina, denuncias de corrupción y cuestionamientos vinculados al racismo. El contenido era completamente ajeno a la Legislatura.
Las autoridades investigan el método utilizado para vulnerar el sitio y evalúan si hubo compromiso de información sensible. La Legislatura mendocina ya había sufrido un episodio similar en 2023, cuando accedieron sin autorización a sus cuentas de Google y YouTube y eliminaron transmisiones de sesiones.
Una ley que llegó tarde… o justo a tiempo
Lo paradójico del caso es que el ataque ocurrió dos días después de que la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, presentara un proyecto de Ley de Ciberseguridad. La iniciativa busca crear un Comité Ejecutivo de Ciberseguridad con representantes de distintas áreas del Estado para coordinar acciones ante incidentes digitales.
El proyecto propone extender medidas de seguridad a sectores privados que administran servicios esenciales como salud, educación, energía y transporte. También incorpora la figura del “hacking ético”, un programa para que especialistas detecten vulnerabilidades en sistemas públicos y las comuniquen de manera responsable, con protección para quienes colaboren.
Además, contempla protocolos específicos para resguardar información sensible como registros de identidad, bases de datos estatales e historias clínicas digitales. El eje central no es evitar los ataques, sino que el Estado pueda resistirlos y mantener operativos los servicios esenciales.
Mientras tanto, los mendocinos se preguntan: ¿servirá esta ley para evitar el próximo hackeo?