Había hablado Trump en la ONU y la respuesta de Irán dejó a todos en silencio: el gesto que nadie esperaba
¿Qué dijo exactamente el presidente de Irán que hizo levantarse y abandonar la sala al delegado de Estados Unidos? El discurso que tensó al máximo la relación entre Teherán y Washington.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, subió al escenario de la Asamblea General de la ONU con un mensaje que apuntó directo a la Casa Blanca. Negó que su país fabrique armas nucleares y le respondió a Donald Trump, quien un día antes había prometido "aniquilar a la República Islámica" si no se llegaba a un acuerdo.
"Nos golpearon, pero no nos arrodillaremos", lanzó el mandatario iraní ante los líderes mundiales, en un discurso donde mezcló denuncias, acusaciones y advertencias.
Pezeshkian recordó el asesinato del líder supremo Ali Jamenei, que atribuyó a Israel y Estados Unidos "sin ningún marco legal ni motivo", y mencionó bombardeos contra hospitales y una escuela primaria donde murieron 156 niños y adultos.
"Provocaron el martirio y asesinaron a nuestros científicos, a nuestros hombres, mujeres y niños. Niños inocentes que, en realidad, no habían cometido ningún delito ni pecado", declaró.
Mientras hablaba, el delegado estadounidense se levantó y abandonó la sala. El gesto no pasó desapercibido.
"Necesitamos contar con la fuerza"
El presidente iraní justificó la necesidad de poder militar con una frase cruda: "Necesitamos contar con la fuerza porque un pueblo que no se puede defender en el mundo de hoy será pisoteado".
Y apuntó contra las potencias: "Los poderosos en lugar de pensar en la humanidad, la justicia y la democracia, parecen ser los que crean la inestabilidad y la destrucción".
En cuanto al programa nuclear, Pezeshkian fue tajante: su país busca tecnología nuclear "para el progreso, no para amenazar a las sociedades con armas".
"Durante años, se ha hablado de centrifugadoras, sanciones internacionales y otras etiquetas en relación con nuestra tecnología nuclear. Pero, para nuestro país, la tecnología nuclear con fines pacíficos forma parte de nuestro progreso inherente", señaló, y mencionó la agricultura y el "suministro de energía eléctrica" como áreas clave.
"Irán no acepta que la tecnología nuclear esté a disposición exclusiva de unos pocos, de un puñado de actores. No lo haremos. No bajaremos la cabeza ni renunciaremos a un derecho que nos pertenece por naturaleza. Lo decimos claramente: nada de armas nucleares y ninguna limitación a la tecnología nuclear con fines pacíficos. Nuestra paz no vendrá del campo de batalla; es necesario, en cambio, garantizar la seguridad que requieren el pueblo y la nación de Irán", afirmó.
Gaza, Israel y el estrecho de Ormuz
Pezeshkian acusó a Israel de "cometer un genocidio" en Gaza y recordó la muerte de más de 70.000 palestinos en la guerra con Hamas.
"Están cometiendo genocidio y luego tachan a otros de terroristas", dijo. Además, remarcó que Israel dispone de armas nucleares y no es parte del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares. "Las armas nucleares están en Israel, pero los inspectores están en Irán", sostuvo.
Sobre el estrecho de Ormuz, el mandatario advirtió que Teherán no permitirá que esa vía navegable sea usada para "agresiones contra su país".
"No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y defiendan sus intereses a través de esa vía de navegación, mientras que, al mismo tiempo, utilizan esa vía para imponernos su agresión", afirmó."Nos cierran el acceso a nuestra propia vía navegable", agregó, en alusión al bloqueo de los puertos iraníes por parte de las fuerzas navales de Estados Unidos.
"Nunca inclinaremos la cabeza"
El presidente iraní adoptó un tono desafiante y sostuvo que Trump "debe saber que la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones".
"Nunca inclinaremos la cabeza ni nos arrodillaremos", insistió.
"El señor Trump y quienes intentan acosarnos deben saber que estamos dispuestos a dialogar sin aceptar el idioma de la fuerza", cerró Pezeshkian sobre las negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra.
La reunión que podría cambiar el tablero
El martes, el canciller iraní Abás Araqchi y el enviado estadounidense Steve Witkoff se reunieron durante tres horas. Trump calificó el encuentro de "muy buena" y anticipó otro diálogo "en un futuro muy cercano".
Según la prensa estatal iraní, Teherán presentó a Washington sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz: "el levantamiento inmediato del bloqueo naval, el pronto pago de todos los activos iraníes que están congelados y el fin de la guerra en todos los frentes de resistencia".
Un poco antes, desde la tribuna de la ONU, Trump había dicho que tenía la opción entre conducir "al infierno" a Irán o llegar a un acuerdo, y predijo que se encontraría una solución diplomática después de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.
