Güler armó la jugada, Mbappé la terminó y Sevilla explotó contra el árbitro
Un manotazo de Güler quedó impune y Sevilla estalló. Minutos después, el turco clavó un zurdazo y Mbappé se lució con un penal a lo Panenka. La polémica que el VAR no quiso revisar.
El Real Madrid necesitaba una victoria y la consiguió: goleó 4-1 a Sevilla en el Santiago Bernabéu y sigue a seis puntos del Barcelona, que lidera la Liga de España con nueve triunfos al hilo. El conjunto de Mourinho no tenía margen para dejar puntos y respondió con una actuación contundente, aunque el partido quedó marcado por una polémica que todavía resuena.
La presión era doble: el Barcelona no afloja y el próximo domingo el clásico se juega en el Camp Nou. Antes, el miércoles, el Real visita al Leipzig por la Champions League.
El antecedente que cambió los planes
El miércoles pasado, en el estadio Olímpico, el Real Madrid perdía 3-1 ante Roma cuando faltaban siete minutos para el final del segundo tiempo. Güler y Endrick habían entrado desde el banco y protagonizaron una remontada increíble: dos asistencias del turco y un gol de cabeza del brasileño sellaron el 4-3.
Ese cierre vertiginoso tuvo consecuencias directas en la formación del domingo. Mourinho les dio la titularidad a Güler y Endrick. Valverde fue desplazado al lateral derecho, una función que no le gusta pero que asume con profesionalismo. La otra variante fue obligada: Yan Diomande entró por Vinicius, que cumplió la primera de las cuatro fechas de suspensión por tirarle del pelo a un jugador de Villarreal en la jornada anterior.
Un arranque incómodo
En los primeros 20 minutos, el Real Madrid no encontró su mejor versión. La presión constante de Sevilla lo llevó a imprecisiones y errores en el pase. Le costaba darle fluidez al juego, aunque la jerarquía individual podía destrabar el partido en cualquier momento.
El quiebre llegó con Güler como protagonista, pero antes hubo una jugada que encendió la polémica. A los 21 minutos, mientras acompañaba un ataque, el turco forcejeó con Peque y lo sacó de encima con un manotazo que pareció impactar en el rostro. El número 10 de Sevilla cayó y quedó en el piso tomándose la cara. Ni el árbitro Mateo Busquets ni el VAR intervinieron, mientras el capitán Gabriel Suazo reclamaba la expulsión.
Después del partido, el defensor Juan Iglesias se quejó: “Me parece una agresión, y en uno de sus goles antes hubo una falta a Robbie Ure que ni repiten en televisión. Sabíamos a lo que veníamos; muchas veces no se puede hablar con los árbitros, no te lo permiten”.
El zaguero Kike Salas también apuntó contra el árbitro: “La de Güler es una jugada clara, se ve el codazo a Peque. Obviamente decanta el partido para ellos, luego llega el 1-0. No entiendo cómo no han revisado esa acción en el VAR. Pedimos solo respeto y que cobren lo que hay”.
No te lo van a mostrar en ningún lado, porque ni en la retransmisión han tenido la vergüenza de hacerlo. Ya lo hago yo grabado en un iPad. Cinco segundos antes del gol de Mbappe. Está siendo bochornoso. pic.twitter.com/r7sIOHecKP
— Imanol Echegaray (@imanoleg_) October 18, 2026
La respuesta en la cancha
Nueve minutos después de ese incidente, Güler demostró su calidad. Recibió un pase de Diomande en la frontal del área grande y definió con un zurdazo que se coló por detrás del salto del arquero Vlachodimos.
El 1-0 rompió la resistencia de Sevilla y liberó al Real Madrid, que encontró más espacios. El escenario ideal para Mbappé, que puso el 2-0 con una jugada de lujo: giró para llevarse la pelota con la pierna izquierda, eludió al arquero y definió con el arco libre.
Courtois apareció cuando hizo falta, seguro para evitar el descuento ante un remate de Agoumé. Después de una definición muy desviada de Diomande desde una posición favorable, el Real Madrid se puso 3-0 con un penal de Mbappé, que estuvo inspirado: le picó el remate por el medio a un arquero que cuando quiso volver de su inclinación ya era tarde. El delantero francés se acerca a los 100 goles con la camiseta del Real Madrid: lleva 97 en 114 partidos y festejó haciendo con la mano el gesto de haber picado el penal.
Sevilla descontó después de una buena jugada definida por Manu Bueno. El triunfo no corría riesgo, y el Real Madrid le regaló a sus hinchas un gol más con un bombazo desde fuera del área de Diomande.
El refuerzo más caro de la historia del club —125 millones de euros, que podrían estirarse hasta 140 por objetivos— se perfila para disputarle el puesto a Vinicius, de floja temporada. Mientras el marfileño lleva dos goles y tres asistencias en 530 minutos, el brasileño acumula un tanto y tres pase-gol en 710.
— 𝐹𝑜𝓁𝓁𝑜𝓌 @MMajeedx (@mmtv6014) October 18, 2026
No te lo van a mostrar en ningún lado, porque ni en la retransmisión han tenido la vergüenza de hacerlo. Ya lo hago yo grabado en un iPad. Cinco segundos antes del gol de Mbappe. Está siendo bochornoso. pic.twitter.com/r7sIOHecKP
— Imanol Echegaray (@imanoleg_) October 18, 2026