Guerra en Ormuz: Trump amenaza con una respuesta “mucho peor” tras nuevos ataques con Irán
¿Hasta dónde llegará la escalada? Nuevos bombardeos y amenazas de Trump mientras Irán exige control del estrecho de Ormuz. Los detalles que no te contaron.
La tensión en el estrecho de Ormuz escaló a un nuevo nivel este jueves, cuando Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques por segundo día consecutivo, poniendo en jaque una de las rutas marítimas más vitales del planeta. Mientras Washington bombardeó objetivos militares iraníes para garantizar la libre navegación, Teherán respondió atacando bases estadounidenses en el Golfo.
¿Qué pasó en el nuevo round de ataques?
Según informó la agencia AFP, las fuerzas estadounidenses lanzaron bombardeos contra unos 90 objetivos iraníes, incluyendo sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y drones. La agencia oficial iraní IRNA confirmó que al menos tres personas murieron y varias resultaron heridas en las afueras de Ahvaz, en el suroeste de Irán.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución, la fuerza de élite iraní, reivindicaron ataques contra bases estadounidenses en Baréin y Kuwait. El ejército regular iraní también afirmó haber golpeado objetivos en Kuwait, Catar y Baréin, utilizando drones kamikaze para alcanzar un sistema Patriot en Kuwait, un sistema de alerta temprana en Catar y tanques de combustible en Baréin.
La advertencia de Trump: “Si vuelve a ocurrir, será mucho peor”
El presidente Donald Trump dio por terminada la tregua que había surgido tras el primer intercambio del miércoles, aunque dejó abierta la posibilidad de diálogo. En su plataforma Truth Social, escribió: “Esto es en represalia por el bombardeo de barcos de ayer por parte de Irán. Si vuelve a ocurrir, será mucho peor”. Además, afirmó que la parte iraní lo llamó para buscar un acuerdo, pero luego los calificó de “un poco locos”.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa
La escalada amenaza una vía marítima clave por la que, antes de la guerra, transitaba el 20% del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Irán insiste en imponer condiciones para la navegación: el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que el estrecho solo abrirá plenamente bajo “disposiciones iraníes”. Teherán exige controlar el paso y cobrar un peaje, mientras Estados Unidos reclama libre tránsito.
Mientras tanto, el impacto humanitario y comercial ya se siente. Según el jefe de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, casi 6.000 marinos permanecen varados en la zona. La ONU, a través de su secretario general António Guterres, pidió “tomar medidas inmediatas para desescalar” y reanudar el diálogo, pero la vía diplomática sigue bajo presión.