Cuatro pagos, un tope de 2,8 millones y un 6 % de OSEP que el municipio decidió compensar: así quedó el acuerdo que destrabó el conflicto en Guaymallén. El detalle que cambia el total según cada agente.
El municipio de Guaymallén y los sindicatos de sus empleados cerraron un acuerdo que puso fin a semanas de tensión. La firma del acta se concretó el miércoles 28 en la Subsecretaría de Trabajo, con el respaldo de cerca del 80 % de la masa salarial que consultó el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEMGM), de acuerdo con el comunicado oficial de la comuna.
El origen del conflicto se remonta a mediados de octubre, cuando el Ejecutivo comunal modificó el régimen de bonos extraordinarios que percibían los trabajadores.
Cómo se encendió el conflicto
La chispa fue la eliminación de un bono compensatorio, a la que se sumó el anuncio de recortes en otros ítems. A eso se agregó la intención oficial de achicar las mayores dedicaciones y las unidades de servicio, lo que golpeaba de lleno los recibos de sueldo.
Los gremios reaccionaron con una medida de fuerza que comenzó un miércoles. Al día siguiente, el jueves 15, la Subsecretaría de Trabajo la detuvo con la conciliación obligatoria. Esa decisión derivó en el levantamiento del paro de las dos entidades involucradas: el SOEM y la Asociación Sindical de Empleados (ASEMUG).
El clima no fue sencillo. El titular del sindicato, Fredy Funes, planteó públicamente que los trabajadores estaban por debajo de la línea de la pobreza. Del otro lado, Calvente anticipó que pondría sobre la mesa una reestructuración salarial, aunque puso una condición innegociable para cualquier entendimiento: el equilibrio fiscal. Ambas posturas, que reaparecen en el texto final, parecían difíciles de acercar.
Cinco propuestas en apenas dos semanas
La negociación funcionó como un ajuste gradual hacia el reclamo de los gremios:
Bonos escalonados: montos de entre 150.000 y 400.000 pesos según el ingreso bruto y el área de cada agente. La idea oficial era priorizar a los salarios más bajos.
Bonos uniformes: el municipio dejó de lado el escalonamiento, atendiendo un planteo del sindicato. La oferta consistía en cuatro pagos de 200.000 pesos entre octubre y enero, más dos de 325.000 para febrero y marzo.
Propuesta del 26 de octubre: pagos extendidos hasta marzo de 2027. El gremio reclamó revisar el cronograma y adelantar recursos.
Acuerdo del 28 de octubre: cuatro asignaciones entre noviembre y enero, para agentes con remuneración bruta de hasta 2,8 millones.
El acuerdo, pago por pago
La primera semana de noviembre se abonarán $300.000 a quienes no cobraron el bono de octubre. En la segunda y tercera semana de ese mes, $200.000 para todos los agentes dentro del tope. En diciembre, $150.000 para el mismo universo. Y en enero de 2027, $325.000 para todos los agentes dentro del tope.
El título oficial habla de “hasta $975.000”, pero esa suma corresponde solo a quienes no recibieron el bono de octubre. Para el resto, el total es de $675.000. Además, en los tres primeros pagos el municipio sumará un importe equivalente al descuento estimado del 6 % por OSEP, para que la deducción no reduzca el beneficio.
Quién cedió qué
Una lectura política, basada en los montos publicados y en cálculos propios, no en declaraciones oficiales:
El municipio abandonó el esquema escalonado, que era su propuesta original, aceptó compensar el descuento de la obra social y adelantó el calendario: pasó de marzo a enero.
El sindicato logró un esquema sin diferenciación, aunque con un tope salarial de 2,8 millones, y obtuvo pagos más tempranos. A cambio, aceptó un monto total menor que el de la oferta uniforme anterior (cuyas seis cuotas sumaban 1,45 millones entre octubre y marzo), concentrado en menos meses.
La mesa de diálogo quedó abierta: la discusión paritaria se retomará la primera semana de noviembre.