Guardar el granizo en el freezer: el truco casero que la ciencia cordobesa está pidiendo a gritos
El granizo no se forma como todos creen: no son piedras que se pegan al caer. Una física cordobesa reveló el verdadero proceso y el dato que guarda cada piedra. Además, piden guardarlas en el freezer: así podés ayudar a la ciencia.
La física Lucía Arena, del Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba, explicó cómo se forma el granizo y lanzó una convocatoria que cualquiera puede cumplir desde su casa: guardar las piedras en el freezer. La especialista detalló que el fenómeno nace a partir de microgotas de agua sobreenfriadas dentro de nubes de enorme desarrollo vertical, las cumulonimbus, que pueden trepar hasta 20 kilómetros de altura.
Dentro de esas nubes, las potentes corrientes ascendentes de aire hacen que la partícula suba y baje una y otra vez, sumando capas de agua líquida, sólida y nieve. Ese proceso deja una huella visual única: al pulir un granizo y mirarlo al sol, aparecen anillos concéntricos similares a los de un tronco de árbol, que revelan la trayectoria y las distintas altitudes por las que pasó antes de caer.
Mitos urbanos, 'piedras' y ciencia ciudadana
Arena aclaró que técnicamente todo fenómeno superior a un centímetro de diámetro es considerado granizo, mientras que las partículas menores reciben el nombre de graupel. También desmintió que los ejemplares de gran tamaño sean producto de la unión de varias piedras durante la caída. Casos emblemáticos como el granizo de 18 centímetros registrado en la provincia en 2018 —bautizado como "Coloso Victoria"— demuestran la fuerza de una sola estructura congelada.
En ese marco, la científica destacó el valor de los recuerdos y percepciones de la gente, como las diferencias en el tamaño de las tormentas entre Unquillo y Río Ceballos, como un insumo valioso dentro de la llamada "ciencia ciudadana" para mapear el comportamiento del clima local.
Cómo guardar granizo para los científicos y enviar la información
Para avanzar en la caracterización de las tormentas en la provincia, desde el Observatorio e iniciativas como el proyecto FEME (Fenómenos Meteorológicos Extremos) convocan a la población a convertirse en recolectores de datos. Si cae granizo en tu zona, no importa el tamaño: se puede colaborar guardando muestras en una bolsa de nylon bien cerrada, con la menor cantidad de aire posible, en el fondo del freezer para evitar que se adhieran o pierdan su forma.
Luego hay que comunicarse vía correo electrónico a [email protected] o registrar la información en la app Cosecheros, adjuntando la ubicación exacta, fotos y la hora precisa de la granizada. Con esos datos, los equipos de investigación organizan campañas periódicas de recolección y análisis para seguir descifrando los secretos de las tormentas cordobesas.