Grossi lanzó una bomba nuclear diplomática: inspectores de la ONU volverán a Irán
Rafael Grossi aseguró que los inspectores del OIEA volverán a Irán. ¿Pero Irán ya aceptó? Mientras Trump lo celebra, Teherán lo desmiente. Enterate de todos los detalles de esta pulseada diplomática.
El director del OIEA, el argentino Rafael Grossi, afirmó que los inspectores internacionales regresarán a las instalaciones nucleares iraníes tras el acuerdo preliminar entre EE.UU. e Irán. “Esto va a ocurrir”, sentenció desde Japón.
Durante una conferencia de prensa en la central nuclear de Fukushima Daiichi, Grossi fue contundente: “Obviamente, para hacer eso, tendremos que inspeccionar”. Y agregó que el momento exacto “es importante, pero no esencial”.
Las declaraciones del diplomático argentino son la señal más clara del OIEA sobre el regreso de sus inspectores a los centros de enriquecimiento de uranio, a los que perdieron acceso tras la guerra de 2025 entre Israel, Estados Unidos e Irán.
¿Qué dice el memorándum de entendimiento?
Grossi explicó que el documento firmado por ambos presidentes establece explícitamente que las actividades nucleares quedarán bajo supervisión del OIEA en todos los términos. “Puedo entender las declaraciones políticas, son parte de la realidad, pero lo fundamental es que ha habido un Memorándum de Entendimiento”, señaló.
Sin embargo, reconoció las contradicciones surgidas en las últimas horas, a las que calificó como una “guerra de palabras”.
Irán desmiente a Grossi
Pocas horas después, el gobierno iraní salió al cruce. El viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, aseguró que la delegación de su país no se reunió con Grossi en Suiza y que las inspecciones en instalaciones dañadas durante ataques estadounidenses no forman parte de los compromisos actuales.
“Estos asuntos se revisarán y decidirán únicamente en el marco de un acuerdo final”, escribió en la red social X.
La postura de Teherán contradice también lo afirmado por Donald Trump, quien había asegurado que Irán aceptó plenamente las inspecciones. “Sin ese compromiso no existirían negociaciones”, escribió el mandatario estadounidense.
El rol clave del OIEA
El organismo sigue sin acceso a los sitios de enriquecimiento de uranio, aunque pudo visitar otras instalaciones como la central de Bushehr. Esa situación impide verificar el estado de las reservas iraníes y examinar las centrifugadoras.
Tanto Irán como el OIEA sostienen que actualmente no se enriquece uranio, pero desde los bombardeos de junio de 2025 persisten interrogantes sobre el destino del uranio altamente enriquecido.
La semana pasada, EE.UU. e Irán firmaron un memorándum que prevé la dilución de esas reservas y un alivio de sanciones, con un plazo de 60 días para avanzar hacia compromisos más amplios.