Gritó, se peleó con sus abogados y el juicio siguió: el tenso día de "El Militar" Sosa
El acusado explotó contra sus propios abogados antes de que empezara la audiencia y el juicio quedó marcado por un silencio incómodo. ¿Qué pasó después?
La novena audiencia del juicio oral por el femicidio de Érika Antonella Álvarez arrancó con un episodio que nadie esperaba: Felipe "El Militar" Sosa se trenzó en una discusión a los gritos con sus propios defensores, Marcelo Cosiansi y Rubén Flores, minutos antes de que la sala se pusiera en funcionamiento.
El cruce se produjo en una de las oficinas linderas al recinto de audiencias. El tono elevado llamó la atención de la querella, de las demás partes y del personal judicial que aguardaba el inicio de la jornada. Nadie explicó oficialmente qué encendió la pelea, pero las versiones que circulan en el ámbito procesal apuntan a un mismo punto: el desacuerdo sobre el rumbo de la estrategia defensiva.
Silencio, miradas esquivas y custodia al centímetro
Pese al sacudón, el debate pudo retomarse sin sobresaltos en lo formal. Lo que no volvió a la normalidad fue el vínculo entre el acusado y sus letrados: durante el resto de la sesión no se dirigieron la palabra ni se cruzaron miradas.
El episodio también obligó a redoblar la seguridad dentro del recinto. Los custodios se ubicaron prácticamente encima del imputado mientras se desarrollaba la audiencia, con el objetivo de evitar cualquier incidente.
Quién es "El Militar" Sosa
Sosa es exintegrante del Ejército Argentino y de la Legión Extranjera francesa, un cuerpo conocido por su formación de combate exigente. Esa trayectoria le valió una fama de hombre de temer en distintos ámbitos.
Tras ser detenido en la provincia de Buenos Aires, quedó alojado en el penal de Benjamín Paz. Hace meses que su defensa presenta recursos ante la Justicia para denunciar que su asistido está bajo un régimen de aislamiento severo: solo puede salir de su celda tres veces por día.