Gritaba que en su casa había fenómenos paranormales: lo que la Policía halló adentro
Los vecinos llamaron a la Policía por los gritos que salían de la casa. Cuando entraron, el dueño no estaba y adentro encontraron algo que todavía nadie puede explicar del todo.
Un hombre es buscado intensamente por la Policía de Neuquén tras el hallazgo de un gato decapitado y un perro sin vida en el interior de una vivienda del barrio Cuenca XVI. El hecho, caratulado como maltrato animal, se conoció después de que los vecinos alertaran a las autoridades por los gritos que provenían del lugar durante la madrugada del lunes.
Los efectivos llegaron al domicilio pero no encontraron a nadie. A partir de ese momento se pusieron en marcha las tareas para reconstruir lo sucedido e identificar al responsable, que hasta ahora permanece prófugo. La investigación quedó en manos de la fiscal Julieta González, de la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales.
La versión de los familiares y la hipótesis de salud mental
Según informó LM Neuquén, los primeros indicios surgieron de los testimonios de vecinos y familiares del sospechoso. Uno de los llamados a la Policía daba cuenta de que, alrededor de las cinco de la mañana, un hombre gritaba frases que evidenciaban una posible alucinación.
El comisario Sergio Huanque, de la Comisaría 18, explicó que los investigadores encontraron a los dos animales sin vida y que los propios familiares del sospechoso señalaron que este les había comentado que en su casa estaban ocurriendo fenómenos paranormales.
Frente a ese panorama, una de las hipótesis que se intentaba establecer era si el hombre atravesaba problemas de salud mental o de adicciones. Sin embargo, hasta el momento no había precisiones sobre las circunstancias del episodio ni una confirmación oficial sobre su estado.
La pareja no fue localizada y avanzan las pericias
La pareja del sospechoso tampoco había sido hallada al momento de las primeras diligencias, por lo que los investigadores aún intentaban determinar cómo se desarrollaron los hechos.
La fiscalía solicitó la realización de necropsias a los animales para obtener información sobre las causas de sus muertes. Además, trabajaban en el lugar peritos de Criminalística y un veterinario, con el objetivo de documentar la escena y reunir pruebas.
La Policía continuaba con la búsqueda del hombre. Una vez localizado y demorado, estaba previsto que fuera trasladado a la Fiscalía para avanzar con las medidas judiciales correspondientes, entre ellas una eventual evaluación psiquiátrica.
Una de las hipótesis que se buscaba establecer era si el hombre atravesaba problemas de salud mental o de adicciones (Foto: Archivo TN).