Grasso habló de "lealtad al cargo" y dejó una frase que incomoda puertas adentro del PJ
El peronismo santacruceño ya mira el 2027 y Pablo Grasso dejó en claro que la renovación no es solo de discurso: habló de caras nuevas, de "lealtad al cargo" y de una alternativa que, según él, le cambiará el día a día a los vecinos. ¿Qué desafíos concretos puso sobre la mesa?
El presidente del Partido Justicialista de Santa Cruz, Pablo Grasso, encabezó este sábado 17 de octubre los actos por el Día de la Lealtad Peronista en Río Gallegos y dejó definiciones que exceden la efeméride: habló de recuperar la palabra empeñada, de renovar caras y de construir una alternativa con la vista puesta en 2027.
En diálogo con TiempoSur, el también intendente de la capital provincial repasó el significado de la fecha y enumeró los desafíos que, según su mirada, tiene por delante el espacio: empleo, educación, salud y desarrollo productivo.
La lealtad que no se cumple
Grasso puso el foco en la palabra como herramienta política y sostuvo que la lealtad debe expresarse tanto en el vínculo con la comunidad como en la coherencia con las ideas.
“Significa poder volver a recuperar una palabra que se ha perdido durante mucho tiempo. Yo creo que es volver a valorarla, volver a respetarla, volver a ejecutarla y volver a confiar en ella”, expresó.
En esa línea, remarcó que las promesas hechas durante el trabajo territorial deben cumplirse. “No solamente es la lealtad con un pueblo, la lealtad hacia el otro, sino también la lealtad a nuestras convicciones, a lo que venimos trabajando a lo largo de la historia”, señaló.
El dirigente contó que los reconocimientos a militantes se repitieron en distintas localidades santacruceñas, como Las Heras, Pico Truncado, Puerto Deseado y la Cuenca, con el objetivo de distinguir a referentes históricos y a nuevas generaciones.
“Intentamos que podamos juntos reconocer a viejos compañeros y nuevos compañeros que tienen la lealtad intacta y poder llevarnos de ellos el legado de que los nuevos tiempos también tienen que estar cargados de lealtad hacia el pueblo argentino”, manifestó.
El palo que incomoda: "lealtad al cargo"
Consultado sobre qué sostiene al peronismo desde 1945, Grasso no esquivó la autocrítica y apuntó contra las conductas que, según su visión, se alejan de los principios del movimiento.
“Más que lealtad hacia el otro, hay lealtad hacia el cargo, hacia el lugar, hacia lo propio. Si yo ocupo un lugar, dejo las convicciones de lado”, disparó.
Para el presidente del PJ santacruceño, es necesario volver a discutir qué representa el peronismo, cuáles son sus orígenes y qué objetivos busca alcanzar, además de sostener una línea política sin cambios de posición motivados por intereses particulares.
“Tenés que llegar a una convicción firme y poder seguir un proceso de transformación, de nacionalización de nuestros recursos, de defensa del interés general de causas que tenga Argentina para poder defender juntos y, como podamos unirnos, hacer una mejor Argentina, más justa, más libre y más soberana”, afirmó.
Grasso también planteó que la renovación debe contemplar los cambios tecnológicos y las nuevas metodologías para hacer política, sin abandonar las bases históricas. Y fue tajante sobre la necesidad de sumar caras nuevas.
“Hay que también modernizar todo lo que nosotros pensamos y tener caras nuevas, el cambio generacional de la política también tiene que existir”, expresó.
Además, definió al peronismo como un movimiento construido desde los barrios y los sectores populares. “Este partido es uno de los más importantes del mundo, el único partido del mundo que está conformado como este, como el peronismo, que es movimientista, que defiende derechos, que trabaja y que sale de abajo”, manifestó.
2027 en el horizonte y una alternativa en construcción
Grasso confirmó que el espacio trabaja con la mirada puesta en 2027 y en la posibilidad de tejer nuevas alianzas políticas.
“Se trata de gobernar y conducir a todo un pueblo para poder mostrarle cuál es el camino y también cuál es el camino que elegimos entre todos para que sea mejor, para no cometer los mismos errores y para poder construir una alternativa distinta”, sostuvo.
En ese marco, aclaró que la propuesta no debe limitarse a una estrategia electoral, sino que tiene que contemplar una nueva conformación social para Santa Cruz, una provincia que, según señaló, experimentó cambios profundos.
El dirigente planteó que los tiempos actuales exigen respuestas más inmediatas frente a las dificultades económicas y sociales. Entre los principales desafíos mencionó la desocupación, la recuperación del empleo y la necesidad de desarrollar políticas tributarias, sanitarias, educativas y productivas.
“¿Cómo resolvemos esto que está pasando y cómo vamos a hacer con la desocupación del 50%, cómo vamos a hacer para poder recuperar el empleo, cómo vamos a poder hacer para tener una política tributaria, sanitaria, de salud, educación, cómo vamos a trabajar para tener una política petrolera distinta, minera, pesquera?”, enumeró.
Grasso agregó que esos objetivos requieren la participación del sector empresarial y anticipó que el espacio buscará ampliar su propuesta con una orientación centrada en las condiciones de vida de la población.
“Son desafíos nuevos que seguramente nosotros los vamos a ir contando a medida que vaya pasando el tiempo para hacer más amplio nuestro espacio, pero también con una sola convicción, con una sola realidad y con un solo objetivo, que es mejorar la calidad de vida del pueblo argentino y especialmente del santacruceño”, afirmó.
En ese contexto, mencionó la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el costo de las tarifas como dos de las dificultades que atraviesa la población provincial.
Diferencias con la gestión provincial
Consultado sobre cómo se diferenciará el peronismo de la actual gestión provincial, Grasso sostuvo que su espacio tiene otra forma de abordar los problemas y destacó la importancia de la presencia territorial.
“Nosotros somos distintos, actuamos distinto. Hoy lo ves, podemos tener miles de errores, pero también tenemos aciertos, o sea, nos ocupamos”, expresó.
Para graficar su postura, describió su manera de trabajar como intendente de Río Gallegos, basada en recorrer distintos sectores y buscar respuestas junto a los equipos. “Salgo, conozco, veo, recorro, recopilo, busco y después tratamos juntos de ver cómo resolver cada tema. Algunos lo hacemos bien, otros lo hacemos más o menos, pero realmente de eso se trata”, señaló.
En esa línea, cuestionó a quienes, desde su perspectiva, se limitan a comentar o analizar la política sin involucrarse en la resolución de los problemas cotidianos.
“Hay que poner políticos que muevan un poco el traste, que se ocupen de cada una de las cosas y no comentaristas de la política, de analizar”, afirmó. Y agregó: “Vos te podés analizar y preguntar, porque eso es periodista. Nosotros estamos para responder y solucionar. Esa es la diferencia de funciones”.
El mensaje final a los militantes
En el cierre de la entrevista, Grasso envió un saludo a los militantes peronistas y los convocó a sostener sus convicciones, defender los recursos de Santa Cruz y mantener el compromiso con los trabajadores.
“Yo quiero mandar un saludo grande, que vuelvan a las convicciones, que le hablemos de esta lealtad hacia el trabajo, lealtad hacia el compañero que necesita, lealtad a la clase trabajadora”, expresó.
Además, pidió no resignar los recursos ni las oportunidades que, según señaló, fueron conquistados por distintas generaciones de santacruceños. “Defendamos lo que nos ha costado mucho, por las generaciones que se fueron, pero también por las que están”, manifestó.
Finalmente, llamó a elevar el nivel del debate político y recuperar las ideas como herramienta para proyectar el futuro de la provincia.
“Elevemos la discusión, tiremos por la ventana la pobreza intelectual de las políticas de hoy y volvamos a recuperar la inteligencia, el nacionalismo, la distribución y, sobre todas las cosas, las ideas y las convicciones para juntos hacer una provincia distinta”, concluyó.