Granja Tres Arroyos: 100 nuevos despidos en un día y temor a una quiebra
La empresa ya había despedido a 270 trabajadores la semana pasada, pero ahora el golpe es más duro: hay un dato sobre la comisión sindical que lo cambia todo.
La crisis en Granja Tres Arroyos se profundiza: este lunes llegaron unos 100 telegramas de despido a trabajadores de la planta de Concepción del Uruguay, mientras otra fábrica de la compañía en Buenos Aires fue paralizada por tiempo indefinido.
Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), confirmó a Elonce que los empleados de la planta en Capitán Sarmiento fueron notificados del cierre sin fecha de regreso. Según el dirigente, esa fábrica ya había sufrido un corte de energía por una factura eléctrica impaga.
Chamorro comparó la situación con la de Concepción del Uruguay, que lleva cuatro meses paralizada desde principios de mayo, con salarios impagos y serias dificultades para los trabajadores.
Nuevos telegramas y un panorama incierto
El sindicalista indicó que la incertidumbre creció en las últimas horas por la llegada de nuevas notificaciones. “Ahora estamos en un momento muy amargo porque la semana pasada tuvimos 270 despedidos y ahora están llegando nuevos telegramas de despido”, reveló.
“Calculamos que en lo que va del día, han llegado unos 100. Suponemos que va a ser otro ciclo de 270 y gran parte de la comisión sindical también recibieron telegrama de despido; yo personalmente no, pero lo estoy esperando”.
Ante este escenario, Chamorro expresó su preocupación por el futuro de la empresa y no descartó que la crisis termine en la Justicia. “Nadie entiende qué está pasando. Me imagino que esto va a ser una caída libre a concurso o quiebra a la brevedad porque no se puede pensar otra cosa”, sostuvo.
El dirigente explicó que la situación alcanza tanto a los despedidos como a quienes aún conservan formalmente sus puestos. “Tanto el que está despedido, que no tiene posibilidad de cobrar la indemnización, como el que está trabajando tampoco tiene posibilidad de cobrar su salario. Estamos muy complicados”, afirmó.
Asistencia y gestiones políticas
Consultado sobre las gestiones de los gobiernos de Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba para buscar una salida, Chamorro aclaró que el sindicato desconoce los resultados concretos de esas conversaciones. “No tenemos injerencia en esas instancias. Es lo que hemos visto en prensa como cualquier ciudadano”, explicó.
No obstante, destacó la ayuda recibida por los trabajadores entrerrianos durante los meses de parálisis: la Municipalidad de Concepción del Uruguay aportó módulos alimentarios y medidas impositivas, mientras que el Gobierno provincial implementó subsidios, como uno de 200.000 pesos por trabajador. “Ahora se viene un nuevo ciclo de subsidio que, si bien es insuficiente, es un gesto”, indicó.
Chamorro consideró que cualquier reactivación dependerá de las decisiones de la empresa. “La decisión final va a ser de la empresa, porque aunque los gobernadores se reúnan para ver cómo lo ayudan, la empresa es la que va a decidir dónde va a poner sus esfuerzos”, sostuvo.
Recordó que la compañía opera en tres provincias y ve difícil una recuperación simultánea. “Va a tener que decidir en qué lugar porque poner todas las plantas en marcha hoy parece absolutamente imposible”, manifestó.
El origen de la crisis, en duda
El sindicalista puso en duda las explicaciones de la compañía sobre sus problemas económicos, sobre todo porque el sector avícola en general muestra un panorama diferente. Entre mediados de 2024 y durante 2025, desde la planta entrerriana se habrían exportado cerca de 1.000 contenedores, y los trabajadores aceptaron una quita salarial del 9% durante todo el año.
“Hubo un ciclo de retiros voluntarios y algunos despidos improcedentes, pero en total más o menos unos 380 trabajadores ya quedaron fuera de la nómina durante el año 2025”, detalló.
Chamorro contrastó la situación con las inversiones de otras avícolas en Entre Ríos y aseguró que no hay una crisis generalizada. “La Cámara Avícola también lo ha expresado. Por el momento el sector está muy bien, así que realmente podemos especular sobre muchas cosas. La crisis es genuina porque la vemos, pero ¿qué ocurre ahí? La empresa no le ha explicado a nadie qué es exactamente lo que pasa”, cuestionó.
Finalmente, se refirió a los argumentos de la firma: “Ellos están argumentando como fuerza mayor lo que nosotros entendemos que es riesgo empresarial”. La empresa había atribuido sus dificultades a la influenza aviar, la sobreoferta en el mercado interno y el aumento de costos. “Empiezan desde la pandemia, que después hubo gripe aviar, que el dólar planchado y un montón de otros factores, pero los competidores también pasaron por eso y están bien. Entonces es incomprensible cuál es el origen genuino de este problema”, concluyó.