Google Cloud falló y millones se quedaron sin poder usar su tarjeta ni sacar dinero
Un proveedor externo falló y, de golpe, millones de europeos se quedaron sin poder pagar, transferir ni sacar plata del cajero. La firma responsable ya salió a hablar, pero hay un dato que todavía no cierra.
Un problema en la infraestructura de Google Cloud dejó a oscuras a buena parte de la banca digital europea durante la mañana del martes. Millones de personas no pudieron operar con sus tarjetas, consultar saldos ni hacer transferencias en el Reino Unido y en varios países del continente.
El gigante tecnológico reconoció el incidente y ubicó el origen en uno de sus centros de datos en Londres. Según los informes que circulaban mientras la compañía con sede en California no ampliaba detalles, el apagón podría haber alcanzado a unos 80 millones de usuarios.
Qué servicios quedaron colgados
Entre las plataformas afectadas aparecen el servicio de pagos digitales Revolut, muy popular en territorio británico, y entornos de bancos como HSBC, Royal Bank of Scotland y Lloyds Bank, entre otras entidades.
Los clientes de Revolut reportaron dificultades para abrir la aplicación, pagar y transferir. Desde la firma aclararon que la interrupción no tiene relación con los fondos depositados en las cuentas ni con los datos personales de los usuarios.
“Podemos confirmar que los fondos y los datos de todos nuestros clientes están totalmente seguros. Llevamos trabajando para solucionar el problema desde que lo detectamos esta mañana y pedimos disculpas a todos los afectados por las molestias ocasionadas”, dijo un vocero de la compañía.
El mapa de las fallas
Aunque la mayor parte de los inconvenientes se concentró en el Reino Unido, también se registraron errores en servicios financieros de España y Alemania. La banca digital alemana ING comunicó que algunos clientes podían tener problemas para iniciar sesión en sus aplicaciones móviles y en el home banking, además de interrupciones en la atención telefónica.
De acuerdo con Reuters, el incidente también golpeó a los cajeros automáticos, donde no se pudo retirar dinero.
Google señaló que sus equipos trabajan para detectar el origen exacto de la falla y restablecer las operaciones normales. El episodio, que no es el primero de su tipo, vuelve a dejar al descubierto la dependencia tecnológica de plataformas críticas, que se caen en cadena cuando falla un proveedor externo.