Golpes, insultos y denuncias cruzadas: la pelea entre un taxista y un dirigente que paralizó una parada en La Plata
¿Qué pasó en la parada de 13 y 46? Un taxista y un dirigente se fueron a las trompadas en pleno centro de La Plata. Las versiones chocan y ambos terminaron en la comisaría.
Un violento enfrentamiento a las trompadas en pleno centro de La Plata terminó con denuncias policiales cruzadas. La pelea ocurrió el lunes 13 de julio a las 14.50 en una parada de taxis de 13 y 46, cuando un chofer y un dirigente sindical se agarraron a golpes e insultos por un confuso episodio.
Leandro Cantoni (45), el taxista denunciante, aseguró que vio a Juan Carlos Berón, referente del sector, salir del edificio de IOMA y dirigirse a un Fiat 147 blanco estacionado. Según su versión, Berón pinchó uno de los neumáticos del vehículo. Cantoni intervino: "Le dije que eso no se hace, ¿cómo vas a hacer eso?".
Según el relato de Cantoni, el dirigente reaccionó agresivamente y le dio un puñetazo en el pómulo derecho, dejándole un hematoma. Al intentar defenderse, recibió un segundo golpe. "Me amenazó de muerte", agregó el taxista.
Berón, de 66 años, negó rotundamente haber vandalizado el auto. "A este auto particular le pincharon la goma. Y él viene corriendo, me insulta y me culpa de la pinchadura", explicó. "Me puteó, me insultó, me bajé del auto y viene a golpearme y putearme".
El dirigente sostuvo que Cantoni lo agredió primero: "Él es un tipo de 40 años y yo tengo 66, cómo me voy a pelear. Me empezó a putear a mi madre que murió hace poco, me pegó varias trompadas y yo reaccioné". Berón también lo denunció en la Comisaría y afirmó que Cantoni lo amenazó de muerte.
¿Qué originó la pelea? Berón cree que es por su rol sindical. "Es un tipo que no me traga porque soy del sindicato y tengo una buena relación con los taxistas. Y eso a él le molesta", señaló. "Yo represento al sector y no me voy a andar peleando con los trabajadores que represente. Es toda una patraña", agregó.
A pesar del incidente, Berón aseguró que sigue yendo a la parada de 13 y 46 porque se lleva bien con la mayoría de los taxistas. "Él es una persona que no me traga por mi rol sindicalista", concluyó.