Golpeó a un jubilado en su taller y le robó una batería: la Justicia pide perpetua para el acusado
Llegó al taller, lo golpeó y huyó con una batería. El juicio por el crimen de Patricio Gigena comenzó con un pedido de perpetua. Conocé los detalles del caso.
El juicio oral contra Walter Varela (34), acusado de asesinar a Patricio Gigena, un hombre de 82 años, durante un robo en su taller de reparación de baterías en barrio Azcuénaga, comenzó este jueves en el Centro de Justicia Penal. Las fiscales Anabel Cerutti y Marina Vigo solicitaron la pena de prisión perpetua.
El debate se desarrolla ante el tribunal integrado por los jueces Silvana Lamas González, Gonzalo López Quintana y Paula Álvarez. El caso llega a juicio casi cuatro años después del hecho ocurrido el 25 de octubre de 2022 en Montevideo al 5800, en la zona oeste de Rosario.
¿Cómo ocurrió el ataque?
Según la acusación, Varela llegó al taller junto a Brenda Barreto, ya condenada en un juicio abreviado. El acusado ingresó al local, mantuvo una breve conversación con Gigena y luego lo golpeó con un elemento contundente similar a una vara.
Tras la agresión, sustrajo una batería marca Hardbat y escapó con su acompañante. Gigena sufrió un traumatismo craneofacial con hematoma subdural y lesiones faciales de gravedad. Fue trasladado al Sanatorio Plaza, donde falleció el 29 de octubre de 2022.
La detención y el juicio
La caída de ambos se produjo apenas tres horas después del ataque. Cámaras de vigilancia registraron a la pareja saliendo del taller con la batería envuelta en celofán, valuada en unos 23 mil pesos. Fueron aprehendidos cerca de las 20.30 en Pellegrini y Cullen. En el procedimiento les secuestraron dinero en efectivo y un palo con escobilla.
Las fiscales atribuyeron a Varela los delitos de homicidio criminis causa en carácter de autor y robo calificado por uso de arma impropia. Barreto, que actuó como campana, fue condenada el 2 de diciembre de 2024 a seis años de prisión efectiva.
Desde 1986, Gigena atendía el taller, que había sido blanco de reiterados robos. Dos años antes del homicidio, denunció un escruche en el que se llevaron baterías y 150 mil pesos. En una entrevista con El Tres, lamentó: “Estoy en el taller desde 1986. Con esto, me arruinaron. Estamos cansados, no se puede vivir así”. Y agregó: “Duele mucho porque es mi vida”.