Golpearon la puerta de 3.314 casas pampeanas y la reacción los sorprendió a todos
El Estado golpeó la puerta de miles de casas pampeanas en pleno momento social complicado y esperaban quejas o portazos. Lo que pasó adentro de esos hogares descolocó al equipo que hizo el relevamiento.
El Ministerio de Desarrollo Social de La Pampa presentó el viernes 16 de octubre de 2026 los resultados del octavo operativo del Índice de Vulnerabilidad Social (IVS), un relevamiento de campo que se extendió entre julio y agosto y que llegó a 3.314 familias de 11 localidades, repartidas en las 10 regiones que fija la ley de descentralización.
La subsecretaria de Planificación y Evaluación de Políticas Sociales, Laura Ramborger, contó en InfoPico Radio 99.9 cómo se organizó el trabajo y qué alcance tiene la medición.
Siete de cada diez pampeanos, representados
La funcionaria remarcó que el operativo cubrió las diez regiones provinciales. «Entre julio y agosto hicimos 11 localidades de la provincia que involucran a las 10 regiones de la ley de descentralización, con lo cual tenemos una representatividad de más del 73% de la población de la provincia», afirmó.
Ramborger aclaró que la cifra de hogares no equivale al total de familias alcanzadas por la proyección, sino a una muestra estadística. «3.314 es la muestra, es la muestra que es representativa. Cuando uno proyecta, representa el 73%», explicó.
La subsecretaria justificó el método: encuestar casa por casa a toda la población resultaría imposible en esos plazos. «Imposible hacerla en ese tiempo, y no tendríamos la capacidad operativa de hacerlo. Lo hacemos a través de una muestra».
Medido en personas, el relevamiento abarcó «3.314 familias, que son casi 10.000 personas», según sus palabras.
El Estado toca el timbre
El IVS se basa en visitas presenciales a los domicilios. «Nosotros vamos a los domicilios, vamos y golpeamos la puerta y hacemos una encuesta donde preguntamos muchas cosas», describió Ramborger.
Para la funcionaria, lo más valioso del operativo no aparece en ninguna planilla. «Hay algo que no se mide pero que se siente, y es el recibimiento de las personas», sostuvo.
El equipo esperaba otra cosa. «Pensamos que con este momento social íbamos a tener cierta resistencia en contestar, o que podrían salir algunas quejas o broncas que tienen que ver con lo que uno está viendo en la calle», reconoció.
La realidad fue distinta. «La sorpresa fue que fuimos muy bien recibidos. Y es el Estado el que está golpeando la puerta de tu casa, porque es provincia o es municipio, pero es el Estado. A veces no la estás pasando bien y eso no se notó, no se notó en cuanto a quejas, malos recibimientos o rechazos, porque las personas pueden rechazar la encuesta. Esto no sucedió».
Encuestadores que viven lo mismo que relevan
Ramborger también se refirió a quienes hacen el trabajo de campo, trabajadores que atraviesan la misma coyuntura que registran. «El equipo que sale a la calle es un equipo de trabajadores que está peleándola también. Nadie tira manteca al techo, estamos todos en esta situación rara», señaló.
El balance interno fue positivo. «Muy bien recibidos, muy gentilmente nos contestaron las familias y eso lo agradecemos».
Dos mediciones por año en algunas localidades
El dispositivo no mide igual en todos lados. «En algunas localidades sostenemos el relevamiento dos veces al año, como en febrero», indicó la subsecretaria.
Esa frecuencia permite comparar comportamientos estacionales dentro de un mismo año y observar, por ejemplo, cómo se reacomodan los grupos familiares durante el invierno y cómo revierten después, un fenómeno que el equipo técnico sigue operativo tras operativo.
El IVS arrancó en febrero y ya suma ocho ediciones, lo que le da al Ministerio una serie histórica propia para evaluar el impacto de las políticas sociales provinciales.