Golpe, caída y muerte en Villa Ceferino: la Justicia movió la pena y su pareja seguirá presa
La muerte de Lucas Méndez en Villa Ceferino sigue moviendo el tablero judicial: la acusación sumó un agravante que cambia por completo la pena que enfrenta su pareja, y la jueza resolvió que siga tras las rejas. Lo que definió su continuidad en la cárcel, en la nota.
La Justicia neuquina reformuló la acusación contra M.B.C., la mujer investigada por la muerte de Lucas Méndez en el barrio Villa Ceferino. La fiscalía mantuvo la figura de homicidio preterintencional y sumó el agravante por el vínculo, lo que elevó la pena en expectativa a un rango de 10 a 25 años de prisión.
El planteo lo hicieron la fiscal Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega durante una audiencia. La jueza aceptó la modificación y, además, prorrogó por dos meses la prisión preventiva de la imputada.
La reformulación no agrega ningún episodio nuevo: los hechos que se investigan siguen siendo los mismos y lo que cambió fue la calificación jurídica. La defensa se opuso, pero la magistrada entendió que la modificación no generaba, en esta etapa, un “perjuicio constitucional actual y concreto”.
La hipótesis del golpe y la caída
El hecho ocurrió el 21 de junio en la vivienda de Lucas Antonio Méndez. Cerca de las 20:30 se produjo una discusión en la que estaban presentes la acusada y familiares del hombre. La Policía intervino y la mujer se retiró, aunque después regresó.
Según la reconstrucción fiscal, al volver empezó otra discusión que terminó en una pelea física. En ese contexto, M.B.C. habría sacado un destornillador de una mochila y golpeado a Méndez en la cabeza. El hombre quedó inconsciente, fue trasladado al hospital Castro Rendón y falleció como consecuencia de las lesiones.
Los estudios médicos y forenses determinaron que las características del destornillador no alcanzaban para producir por sí solas las lesiones cerebrales que causaron la muerte. La hipótesis de la fiscalía es que el golpe le hizo perder el conocimiento y que, al caer, su cabeza impactó contra una superficie dura.
Por eso la acusación se mantiene como homicidio preterintencional: la acción habría producido un resultado más grave que el que se buscaba provocar. Con el agravante por el vínculo, la escala penal subió desde el rango de uno a tres años que regía hasta ahora.
Los incumplimientos que sostienen la detención
Juárez recordó que la imputada debía presentarse tres veces por semana ante el Ministerio Público Fiscal, pero dejó de cumplir esa obligación desde agosto. Fue declarada en rebeldía y permaneció prófuga hasta el 25 de septiembre, cuando fue localizada y detenida.
La fiscal también señaló que la mujer habría intentado contactar a una familiar de Méndez mediante mensajes, llamadas y videollamadas, pese a tener prohibido acercarse o comunicarse con familiares de la víctima.
Para la acusación, esos antecedentes demostraron que las medidas anteriores no habían sido suficientes. Por eso pidió mantener la prisión preventiva otros dos meses. La defensa aceptó que siguiera detenida, aunque reclamó que el plazo se limitara a un mes.
La jueza consideró elevados los riesgos procesales y valoró los incumplimientos, el tiempo que la acusada estuvo prófuga, los presuntos contactos y el aumento de la pena en expectativa. Finalmente dispuso que M.B.C. continúe detenida por dos meses mientras avanza la investigación por la muerte de Lucas Méndez.