El Gobierno de Jaldo y las Iglesias se unen para combatir las adicciones en Tucumán
En un acto con gran presencia de dirigentes políticos, el gobernador Osvaldo Jaldo destacó que es una lucha “de todos” y no solo del Estado. La estrategia, que busca concientizar a los jóvenes, abarcará a toda la provincia En un acto con una gran cantidad de dirigentes y funcionarios, entre ellos el ministro de Gobierno […]
En un acto con gran presencia de dirigentes políticos, el gobernador Osvaldo Jaldo destacó que es una lucha “de todos” y no solo del Estado. La estrategia, que busca concientizar a los jóvenes, abarcará a toda la provincia
En un acto con una gran cantidad de dirigentes y funcionarios, entre ellos el ministro de Gobierno y Justicia Regino Amado, el gobernador Osvaldo Jaldo presidió la firma de un convenio histórico para enfrentar el flagelo de las adicciones en Tucumán. El acuerdo, sellado entre las secretarías de Culto y de Adicciones, busca articular el trabajo del Estado con las instituciones religiosas y sociales de la provincia.
Jaldo celebró la medida y destacó que la lucha contra el consumo problemático de sustancias “es una responsabilidad de todos, donde ninguno puede mirar para otro lado”. Subrayó el “esfuerzo titánico” que las iglesias y organizaciones civiles ya vienen realizando para contener y reinsertar a quienes cayeron en el consumo.
La misma postura fue compartida por la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, quien aseguró que “el Estado solo no puede” con esta problemática. La estrategia, que cuenta con el apoyo de funcionarios del Gobierno de la Capital, buscará intervenir en los barrios de toda la provincia, desde La Cocha hasta Trancas.
Los funcionarios a cargo de las secretarías anunciaron nuevos planes de acción enfocados en la juventud. La estrategia consistirá en capacitar a líderes de las propias comunidades para que se conviertan en “agentes de cambio” en sus barrios, uniendo “ciencia y espiritualidad” para una atención integral.
El acto también contó con los conmovedores testimonios de jóvenes que superaron sus adicciones. Las diversas voces coincidieron en la misma idea: la lucha contra la droga exige fe, comunidad y el compromiso conjunto del Estado, las iglesias y las instituciones educativas para ofrecerle una salida a quienes la necesitan.