Gobernar es educar: la deuda del presupuesto 2026 con las escuelas del interior
El gobernador dijo que Catamarca es un proyecto de poder, pero el presupuesto educativo de 2026 revela otra realidad. ¿Cuánto llega realmente a las escuelas del interior?
El gobernador dijo en Fiambalá que Catamarca es un proyecto político de poder. Pero, ¿qué hay detrás de esas palabras cuando se revisa el presupuesto educativo? Un análisis desde adentro.
En su reciente visita a Fiambalá, el mandatario provincial afirmó: “En Catamarca somos un proyecto político de Poder, con Lucía y Gustavo”. La frase, recogida por El Ancasti, sirve como punto de partida para una reflexión que cruza la ética, la educación y el modelo de provincia.
¿Cuánto se invierte realmente en educación?
La Legislatura Provincial sancionó el Presupuesto 2026 destinando aproximadamente un 19% a Educación. Sin embargo, más del 83% de esa partida se va en gasto corriente. La consecuencia es visible: en el interior catamarqueño hay escuelas sin condiciones edilicias dignas, un solo docente para varios grados y adolescentes que abandonan por falta de motivación o exclusión social. El plan nutricional asigna apenas $900 por alumno, un monto que solo se incrementó por la presión de comunidades y escuelas del interior profundo.
Mientras tanto, se aprueban leyes como la de Educación Emocional o la Libreta Digital Escolar. Pero, como advierte el autor, “cuando el título de la ley reemplaza a la transformación real, no estamos ante el ejercicio del Poder, sino ante demagogia legislativa”.
El modelo nacional y sus contradicciones
El Gobierno Nacional impulsa un proyecto anarcocapitalista que ya se institucionalizó con leyes votadas por legisladores catamarqueños: el acuerdo con el FMI, la Ley Bases, la Reforma Laboral, el RIGI, y cambios en Glaciares y Propiedad. Estas normas definen un modelo económico y educativo concreto. Ante esto, el autor plantea que se necesita claridad: ¿el proyecto provincial adhiere o confronta con ese modelo?
Los tres poderes en la mira
El análisis no se detiene en el Ejecutivo. También apunta al Legislativo y al Judicial. Al primero le exige revisar el Presupuesto 2026, incrementar los gastos de capital y crear un Fondo de Equidad Territorial. Al segundo, le pide coherencia entre votar leyes nacionales de corte anarcocapitalista y sostener un discurso de Estado presente. Y al Judicial le recuerda que su jerarquía se consolida cuando la política no le transfiere la obligación de reparar con sentencias la exclusión que nace en la escuela.
La conclusión es tajante: “La Justicia Social Educativa no es una consigna. Es que un niño nacido en Laguna Blanca acceda a las mismas oportunidades que un niño nacido en esta Capital. Eso no se declama. Se presupuesta”.
El artículo, firmado por el Lic. Nicolás Quiroga, cierra con una frase que resume el desafío: “Porque gobernar es educar. Juzgar es proteger. Pero legislar es, por sobre todo, presupuestar con Justicia Social”.