Gladys Domínguez contra su expulsión del PJ: “Pensar distinto no es traicionar”
La senadora de Feliciano asegura que su mandato se lo dieron 3.425 vecinos y no una mesa partidaria. ¿Qué dijo sobre los votos que la ponen en la mira?
La senadora provincial por el departamento Feliciano, Gladys Domínguez, salió al cruce del pedido de expulsión que impulsan sectores del Partido Justicialista en su contra y rechazó de manera categórica las acusaciones que la señalan por sus votos en la Legislatura. “Pensar distinto no es traicionar. Disentir no es traicionar. Votar de acuerdo con las propias convicciones no es traicionar”, disparó.
En su descargo, la legisladora recordó que su banca no depende de ninguna estructura partidaria, sino del respaldo popular que obtuvo en las urnas. “No me lo otorgó una mesa partidaria”, afirmó, y precisó que fueron 3.425 vecinos los que la eligieron como la candidata más votada del departamento. “No fui elegida para levantar la mano por obediencia. Fui elegida para pensar, estudiar, decidir y representar”, agregó.
Los votos que incomodan
Uno de los ejes de la interna tiene que ver con sus posiciones en temas sensibles para el gobierno provincial. Domínguez se refirió a su respaldo a la creación de OSER en lugar de Iosper y a la reforma jubilatoria, y sostuvo que fueron decisiones “públicas, estudiadas y tomadas de acuerdo con mis convicciones y con lo que entendí que era mejor para nuestra provincia”.
También negó haber promovido o decidido el cierre de escuelas y cuestionó que se la responsabilice por establecimientos que “no contaban con matrícula”. Ante las acusaciones que la vinculan con cargos, contratos, módulos, medios de comunicación y una supuesta utilización de la Justicia, fue contundente: “Si tienen pruebas, que las presenten”. Y desafió: “Que indiquen nombres, fechas, resoluciones, decretos, contratos o expedientes. Porque acusar públicamente es fácil. Lo difícil es demostrar”.
Unidad o disciplinamiento
La senadora también apuntó contra el argumento de que su postura amenaza la unidad del peronismo. “La unidad que se construye expulsando a quienes piensan distinto no es unidad: es disciplinamiento”, planteó. En esa línea, sostuvo que el verdadero problema del partido responde a “problemas de conducción, representación, estrategia y capacidad para interpretar las demandas de una sociedad que nos está interpelando”.
En un giro más, reclamó que se discutan también las decisiones que contribuyeron a dividir al peronismo durante las elecciones legislativas de 2025. “Si vamos a hablar de responsabilidad política, hablemos de todas las responsabilidades. Si vamos a hablar de unidad, expliquemos quiénes tomaron decisiones que contribuyeron a quebrarla”, lanzó.
Qué hará ahora
Domínguez ratificó que no renunciará “ni a su identidad política ni a su criterio” y que seguirá ejerciendo su mandato en defensa de los intereses del departamento. “Prefiero equivocarme tomando una decisión de acuerdo con mis convicciones y pensando en los ciudadanos que represento, antes que acertar simplemente porque alguien me ordenó cómo votar”, aseguró.
Y cerró con una definición política que dejó picando: “Si tienen pruebas, que las presenten. Si tienen diferencias políticas, debatámoslas. Si quieren unidad, construyámosla. Pero no llamemos unidad al disciplinamiento”.