Genaro Contreras asumió en la UCR Catamarca y dejó abierta la puerta a un acuerdo con los libertarios
El nuevo jefe radical catamarqueño, Genaro Contreras, dijo que “todo se puede dialogar” con La Libertad Avanza, pero la decisión de evitar una interna esconde una estrategia que va más allá de las alianzas.
El flamante presidente de la Unión Cívica Radical catamarqueña, Genaro Contreras, sorprendió en su debut al no descartar una alianza con La Libertad Avanza. En sus primeras declaraciones tras asumir la conducción partidaria, admitió que existe “una distancia diametral” con el espacio libertario, pero aseguró que “todo se puede dialogar”.
La postura marca un quiebre con la línea dura que venía sosteniendo la orgánica bajo el mando del diputado Luis Fadel, quien llegó a expulsar a aquellos que integraron listas de otras fuerzas en las últimas elecciones. Esa intransigencia provocó, de hecho, la salida de dirigentes como el diputado Tiago Puente, que fundó su propio partido, “Generar”, y hoy conforma bloque aparte en la Cámara baja. Otro caso es el del diputado Francisco Monti, que se mueve como “líbero” dentro del esquema libertario puro, sin preocuparse demasiado por haber sido excluido de las filas boinablancas.
“Hay que buscar un núcleo de coincidencias”
Contreras explicó su postura: “Si los radicales nos ponemos a discutir las diferencias con otros partidos no vamos a llegar nunca a un acuerdo. Hay que buscar un núcleo de coincidencias que nos acerque a todos para poder construir una alternativa con posibilidades ciertas de llegar a gobernar la provincia”.
Su proclamación, enmarcada en la lista única “Radicales Unidos”, fue una decisión tomada para evitar una interna que, según coincidieron los principales dirigentes, no habría legitimado a un eventual ganador sino que habría ratificado la anemia del partido. El entusiasmo por dirimir diferencias en las urnas era prácticamente nulo, y se preveía una participación insignificante que dejara al mando de un sello desacreditado.
Exdiputado y exconcejal, el dirigente belicho tiene la virtud de no representar una amenaza para nadie. No era lo mismo, por ejemplo, darle la birome para incidir en la estructura partidaria a un ex intendente y senador como el ancasteño Rodolfo Santillán, o a un intendente en ejercicio como el andalgalense Eduardo Córdoba.
La mirada puesta en el Comité nacional
La lista de delegados al Comité nacional tiene más volumen: la integran Alfredo Marchiolli (Evolución), Juana Fernández (Morada), Fernando Navarro (Fapra) y Alicia Paz (Movimiento Renovador). Es en ese ámbito donde se definiría una estrategia para el partido, incluida la posibilidad de integrarse en una alianza de alcance nacional, como lo fue Provincias Unidas el año pasado.
Navarro, que fue candidato a diputado nacional por Provincias Unidas, anticipó que el partido competirá en las presidenciales de 2027 aliado a sectores ajenos a los extremos políticos. “Ni izquierda, ni derecha. Ni la tobillera, ni el chaleco de fuerza”, graficó tras un encuentro en la CABA del que participaron, entre otros, Mario Negri, Ernesto Sanz, Ricardo Gil Lavedra, Suárez Lastra y Marcelo Stubrin, además del economista Alfonso Prat-Gay.
Son escarceos, todavía falta, pero en el imaginario de todos los boinablancas orgánicos ronda una esperanza: que la expectativa en los libertarios catamarqueños merme el año que viene y se abra un espacio para desplazarlos como principales articuladores de la oposición local. Ninguno se imagina trabajando para la candidatura a gobernador del diputado nacional Adrián Brizuela, “prócer” libertario, y suponen que más de uno de los que emigraron al sello violeta se decepcionará en cuanto comience la repartija de candidaturas expectantes, y estará dispuesto a pegar la vuelta.