Ganó un título en River, brilló en Patronato y a los 31 tomó una decisión que lo cambió todo
El ex defensor de Patronato tocó fondo lejos de las canchas, con un retiro forzado a los 31 años que lo dejó sin rumbo. Lo que hizo después, en un ambiente que no tenía nada que ver con el fútbol, lo cambió todo.
El defensor que supo ganarse un lugar en el Rojinegro disputó 31 partidos con la camiseta de Patronato entre 2011 y 2012, pero su historia terminó lejos de las canchas y con un giro inesperado.
Franco Miranda llegó a barrio Villa Sarmiento a comienzos de 2011 para cubrir la salida de Julio Moreyra, uno de los referentes de la defensa en el estreno del club en la Primera Nacional. No tardó en meterse en el once titular: fue pieza clave del equipo que sumó 50 puntos y aseguró la permanencia en la máxima categoría del ascenso argentino. En la temporada siguiente alternó entre el equipo principal y el banco de relevos.
De Comodoro Rivadavia a Núñez
El chubutense se formó en la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia antes de dar el salto al semillero de River Plate, en el barrio porteño de Núñez. Allí debutó en Primera y formó parte del plantel campeón del Torneo Clausura bajo la conducción técnica de Leonardo Astrada.
Después pasó por Racing y luego cruzó el océano para jugar en Helsinborg de Suecia y Saint Mirren de Escocia. En 2009 volvió al país y recorrió el Ascenso hasta que decidió retirarse con apenas 31 años, en medio de una depresión que atravesaba en silencio.
"Cuando decidí dejar el fútbol fue porque ya lo económico en ese momento no me servía para poder mantener el nivel de vida que llevaba. Un poco yo lo decidí y un poco más el fútbol me dejó a mí. Si tuviera que pasar de nuevo por lo que pasé, no elegiría jugar de nuevo al fútbol profesional porque es muy cruel", declaró el ex defensor en diálogo con La Página Millonaria.
El año sabático que lo obligó a reinventarse
Lejos de la pelota, Miranda vivió un año sabático a la fuerza que lo llevó a replantearse todo. "Sufrí depresión, pero después de un año sabático a la fuerza y viéndome jubilado a los 31 años tuve que decidir buscar otra cosa. Cuando era jugador no supe aprovechar el tiempo para poder capacitarme para el retiro, que es lo más duro. No sabía que hacer hasta que tuve una charla con uno de mis hermanos y encaré para el rubro automotriz. Me reinventé desde cero", agregó.
El ex lateral aseguró que pasó de no saber vender a convertirse en el mejor de su sucursal y a fundar una de las consultoras más importantes de Buenos Aires en la materia.
El regreso al mundo del fútbol
Tras consolidarse como empresario automotriz, Miranda volvió a acercarse al deporte para trabajar como representante después de completar el curso de agente FIFA. Hoy esa es su actividad económica principal. En 2024 tuvo otro reencuentro con el verde césped: debutó en el senior de River, donde compartió cancha con Ariel Ortega, Matías Abelairas y Alejandro Domínguez, entre otros.