Ganó más de u$s15.000 millones, pero los inversores le dieron la espalda: qué pasó con J.P. Morgan
JPMorgan ganó u$s15.305 millones, pero los números quedaron por debajo de lo que esperaba Wall Street. Wells Fargo, en cambio, dio el golpe y superó todas las previsiones. ¿Qué señales deja la temporada de balances para la economía de EEUU?
Wall Street arrancó la temporada de balances del tercer trimestre de 2026 y la primera foto mostró dos caras bien distintas. JPMorgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos, ganó u$s15.305 millones pero quedó por debajo de lo que esperaba el mercado. Wells Fargo, en cambio, sorprendió con un beneficio de u$s5.950 millones y superó todas las previsiones.
La jornada estuvo marcada por la fortaleza de los mercados financieros, la fuerte inversión en inteligencia artificial y las expectativas sobre el rumbo de las tasas de interés de la Reserva Federal. Con ese telón de fondo, los números de los gigantes bancarios se convirtieron en una señal clave sobre la salud de la economía estadounidense.
Los analistas siguen de cerca la calidad crediticia de las entidades, la evolución de la morosidad y la capacidad de los bancos para sostener su rentabilidad ante posibles cambios en las condiciones financieras. Esos tres factores serán determinantes para las expectativas del sector en lo que resta del año.
JPMorgan: más ganancias, pero por debajo de lo esperado
El mayor banco de Estados Unidos por activos registró un beneficio neto de u$s15.305 millones en el trimestre, un 6% más que en el mismo período del año anterior. Sin embargo, la cifra representa una caída del 26% respecto de los u$s21.155 millones del trimestre inmediatamente anterior.
El beneficio por acción se ubicó en u$s5,57, por debajo de los u$s5,90 que aguardaba el mercado. Los ingresos netos, en tanto, treparon un 8% hasta los u$s50.900 millones, aunque tampoco alcanzaron las previsiones de u$s51.220 millones.
Dentro del desglose, los ingresos netos por intereses crecieron un 13% hasta u$s27.100 millones, mientras que los ingresos no financieros avanzaron un 3% hasta u$s23.800 millones. En el segmento de Mercados, la facturación subió un 15% hasta u$s10.300 millones, impulsada por el negocio de renta variable, cuyos ingresos se dispararon un 49% hasta los u$s5.000 millones.
No todo fue positivo: los ingresos vinculados con renta fija retrocedieron un 4% hasta u$s5.400 millones, producto de una menor actividad en materias primas, tasas de interés, crédito y financiación pública. El desempeño de divisas y mercados emergentes compensó parcialmente esa caída.
Qué dijo Jamie Dimon sobre la economía
El presidente y CEO de la entidad, Jamie Dimon, destacó la rentabilidad alcanzada en el trimestre, con un retorno sobre el capital tangible del 21% excluyendo determinadas pérdidas por valores de inversión. Pero también reconoció que la actividad de los inversores institucionales se moderó durante el período.
El ejecutivo explicó que el banco redujo las recompras de acciones para priorizar la inversión en sus negocios y el acompañamiento a sus clientes. Sobre la economía estadounidense, señaló que la inversión empresarial y el consumo siguen mostrando solidez, aunque advirtió sobre los riesgos asociados a los déficits fiscales, la inflación persistente, los elevados precios de los activos, las tasas de interés y las tensiones geopolíticas.
Wells Fargo: el crédito le dio el triunfo
La otra cara de la moneda fue Wells Fargo, que presentó resultados superiores a las expectativas de ganancias de Wall Street. Su beneficio neto fue de u$s5.950 millones, frente a los u$s5.590 millones del mismo trimestre de 2025. El beneficio por acción llegó a u$s1,87, por encima de los u$s1,66 del año anterior.
La mejora estuvo impulsada por el crecimiento de la cartera de préstamos y el aumento de los ingresos por intereses, que avanzaron un 5% interanual hasta los u$s12.520 millones. El volumen de préstamos, en paralelo, aumentó un 11% hasta los u$s1,03 billones, reflejando una mayor actividad crediticia.
Aun así, los ingresos totales de la entidad alcanzaron los u$s21.870 millones, un 2% más que en el mismo período del año anterior, pero por debajo de las estimaciones del mercado.
Qué mira Wall Street de acá en adelante
Según Herman Sheen, analista sénior de bancos estadounidenses de Bloomberg Intelligence, las entidades llegan a esta temporada con balances sólidos y sin señales generalizadas de deterioro crediticio. Sin embargo, el especialista advirtió que los inversores estarán atentos a posibles indicios de aumento de la morosidad y a la evolución del crédito privado.
Otro de los focos estará puesto en la inteligencia artificial, cuya expansión impulsó la actividad de los mercados de capitales y la financiación de proyectos vinculados con centros de datos. Si bien los grandes bancos no concentran una exposición crediticia directa elevada a estas inversiones, participan en la estructuración y colocación de instrumentos financieros destinados a financiarlas. Una desaceleración de ese negocio podría afectar sus ingresos por comisiones.
En este contexto, la gestión patrimonial aparece como una de las áreas con mejores perspectivas, especialmente para entidades como Morgan Stanley y JPMorgan. La temporada también pondrá bajo la lupa los resultados de bancos de inversión como Goldman Sachs y Citigroup, que también se conocen este martes, en un escenario en el que la evolución de las tasas, la actividad financiera y la calidad del crédito serán determinantes para las expectativas del sector.