Ganaron seis de ocho y volvieron a Río Gallegos con algo más que una copa

Se bancaron ocho partidos en tres días, durmieron lejos de casa y volvieron con el subcampeonato. Pero lo que sus familias prepararon para la llegada a Río Gallegos no tuvo nada que ver con el resultado.

· 5 min de lectura
Ganaron seis de ocho y volvieron a Río Gallegos con algo más que una copa
Ganaron seis de ocho y volvieron a Río Gallegos con algo más que una copa

La categoría 2018 de Independiente de Río Gallegos volvió de Comodoro Rivadavia con el subcampeonato de la Copa Jóvenes Promesas. Pero el torneo, jugado a lo largo de tres jornadas, dejó algo que no se mide en puntos ni en medallas.

Ocho partidos en tres días, seis victorias, un empate y una sola derrota. Esa fue la campaña de los chicos de siete y ocho años, que se midieron con Lanús, Nueva Generación, CAI, Lobito, Boxing Club y Boca de Río Gallegos antes de meterse en la definición.

El segundo puesto, sin embargo, quedó en un segundo plano cuando terminó el último partido. Porque lo que había alrededor de la cancha terminó siendo tan importante como lo que pasaba adentro.

El viaje que empezó mucho antes del torneo

Para que todo el plantel pudiera subirse a la travesía hacia Comodoro Rivadavia, las familias se movieron durante semanas. Juntaron recursos, organizaron logística y coordinaron cada detalle para que ningún chico se quedara afuera.

Algunos padres compartieron autos y repartieron lugares. Otros hicieron el recorrido en colectivo. Cada familia encontró la forma de estar presente, y una vez en la cancha se transformaron en la hinchada oficial de la 2018.

Durante tres días alentaron sin pausa. Hubo nervios, gritos, abrazos y festejos. Más de una garganta volvió a Río Gallegos bastante distinta de como había salido.

Un grupo que se armó afuera de la cancha

Lo que arrancó como un puñado de padres acompañando a sus hijos terminó siendo mucho más. Mientras los chicos compartían habitaciones, comidas, victorias y el cansancio propio de semejante competencia, sus familias también se fueron conociendo y disfrutando juntas cada tramo de la aventura.

En algún momento dejó de importar de quién era hijo cada chico. Eran todos los chicos de Independiente.

La final que no pudo ser, y lo que dejó

A los siete u ocho años, una final se vive con la misma intensidad que cualquier otra. Los chicos querían ganar, habían atravesado ocho partidos y habían llegado hasta el encuentro que todos sueñan jugar.

Esta vez no se dio. El fútbol infantil también enseña eso: que a veces toca levantar la copa más grande y otras veces toca abrazar al compañero, mirar el camino recorrido y entender que haber llegado hasta ahí ya es enorme.

Por eso el segundo puesto tuvo otro significado. No fue solo una medalla: fue la foto final de tres días en los que compitieron, se cansaron, festejaron, se frustraron por momentos y volvieron a intentarlo. Todo, juntos.

La sorpresa que los esperaba en Río Gallegos

Después de la final llegó el regreso. Los chicos emprendieron la vuelta pensando que la Copa Jóvenes Promesas había terminado. Pero sus familias todavía guardaban un as bajo la manga.

Cuando llegaron a Río Gallegos, los esperaba una bienvenida preparada especialmente para ellos. Globos, guirnaldas y bengalas. Después de tantas horas de fútbol y ruta, los pequeños jugadores volvieron a encontrarse rodeados por la gente que los había acompañado desde el primer día.

No importaba que trajeran la copa del segundo puesto. Para quienes los esperaban, había muchísimo para celebrar. Conocían el esfuerzo previo, la ilusión de los chicos, los entrenamientos y todo lo que había costado llegar hasta ahí. Por eso aquella bienvenida terminó siendo una de las imágenes más lindas de todo el torneo.

El agradecimiento a Mauro y Rodrigo

Detrás de cada grupo de chicos que juega al fútbol infantil hay adultos con una responsabilidad enorme. Por eso las familias de la categoría 2018 quisieron hacer público un agradecimiento especial a los profesores Mauro y Rodrigo.

No solo por lo hecho durante los tres días del torneo, sino principalmente por el trabajo cotidiano, la dedicación y la paciencia que requiere enseñarles fútbol a chicos que todavía están descubriendo el deporte, aprendiendo a convivir dentro de un equipo y entendiendo que un compañero también puede convertirse en un amigo.

Los padres saben que detrás de cada partido hay mucho trabajo que no aparece en ninguna foto. Y quisieron reconocerlo.

Un presidente que viajó con la delegación

El agradecimiento también fue para Matías Ripoll, presidente de Independiente, que no siguió la experiencia desde Río Gallegos. Viajó con ellos y formó parte de la delegación durante todo el torneo, compartiendo con chicos, profesores y familias cada momento de la competencia.

Un gesto especialmente valorado por quienes hicieron el viaje, y que reforzó la sensación que quedó después de tres días juntos: aquella delegación terminó funcionando como una gran familia.

Desde Independiente también agradecieron a los organizadores de la Copa Jóvenes Promesas por el recibimiento y por permitirles a los chicos vivir una experiencia que difícilmente olviden.

Lo que queda después de los resultados

Ahora toca volver a los entrenamientos, a la cancha de siempre y a las prácticas con Mauro y Rodrigo. Quedará una copa que dice que la categoría 2018 fue subcampeona, y quedarán los números de una campaña enorme: ocho partidos, seis victorias, un empate y apenas una derrota.

Pero dentro de algunos años, probablemente nadie recuerde todos los resultados. Seguramente sí recuerden los autos viajando juntos por la ruta, los padres que llegaron en colectivo para alentarlos, los gritos desde afuera de la cancha, las risas con los compañeros y aquella llegada a Río Gallegos entre globos, guirnaldas y bengalas.

Eso también es fútbol infantil. Y quizás sea su parte más linda. Los chicos de la 2018 ya avisaron que quieren volver a Jóvenes Promesas el próximo año, esta vez a buscar esa copa que quedó tan cerca. Aunque después de este viaje volvieron a casa con algo bastante más difícil de conseguir: un equipo y un grupo de familias mucho más unidos que cuando partieron.

Más para leer

Opción Joven suma a un capitán de la Selección para volver a Río Grande
Deportes
Cuatro localidades van por un lugar en los Evita: así arrancó el cuadrangular de futsal en Río Gallegos
Deportes
Cuatro localidades de Santa Cruz se juegan el pase a Mar del Plata: así arrancó el cuadrangular de futsal femenino
Deportes
Bancruz se jugaba la clasificación y apareció un nombre que lo cambió todo
Deportes
El plan con el que Río Gallegos quiere que los chicos suelten el celular
Deportes
El arquero que llegó sin entrenar y terminó como figura de una final histórica para Santa Cruz
Deportes