Javier Galán dice que quieren sacarlo de la cancha y silenciarlo. Mientras la Cámara de Diputados define su desafuero, el diputado apunta contra el juez y habla de un pacto que se cocina a sus espaldas.
El diputado provincial Javier Galán (MID) sostiene que hay una avanzada judicial y política para dejarlo fuera de la cancha y silenciarlo. Lo dijo en medio del trámite de desafuero que impulsa el juez de Garantías Marcelo Sago, en la causa en la que lo denunciaron por presunto abuso sexual con acceso carnal, exacciones ilegales y peculado de servicios.
La solicitud ya está en la Cámara de Diputados. Llegó después de que la Corte de Justicia rechazara el recurso de casación con el que Galán intentaba frenar el procedimiento. Ahora la definición quedó en manos del cuerpo legislativo, que deberá tratar el tema en el pleno para resolver si le retira los fueros.
Los números que necesita el oficialismo
Para que el pedido avance en el recinto hace falta una mayoría especial de 27 votos. Si se consigue, quedará habilitada la investigación penal preparatoria, instancia en la que Galán podrá ejercer su defensa y presentar pruebas de descargo.
El legislador cuestionó la competencia del magistrado y reclamó que cada decisión judicial tenga sus fundamentos. Según planteó, su defensa viene impugnando distintas actuaciones porque afectan su derecho a defenderse, a ofrecer pruebas y a recurrir las resoluciones que considera contrarias a la ley.
Remarcó que hay recursos pendientes ante instancias superiores, entre ellos el extraordinario federal, cuya situación procesal “debe ser respetada”. Y disparó: “¿Cuáles son los fundamentos jurídicos y cuál es la competencia que habilita esta nueva actuación?”.
“Sacarlo de la cancha política”
Galán afirmó que siente que el objetivo es “sacarlo de la cancha política”. Su preocupación, agregó, crece porque las decisiones judiciales “pueden terminar condicionando” su participación democrática.
“¿No pueden ganarme en la discusión de ideas? ¿No pueden enfrentarme políticamente? ¿Entonces la disputa termina trasladándose a los tribunales?”, se preguntó el diputado.
Sobre la denuncia en su contra, sostuvo que una acusación por abuso sexual “es un asunto de enorme gravedad y debe ser investigada con toda la seriedad que merece”. Planteó que las cuestiones de género no pueden usarse para desacreditar a las víctimas, pero tampoco pueden “convertirse en una condena anticipada ni anular el derecho constitucional de defensa de una persona denunciada”.
El legislador también se preguntó quién se animará a hablar cuando haya cosas que están mal, quién levantará la voz cuando otros prefieran callarse y quién hará política “sabiendo que cambiar las cosas puede tener un costo personal”.
Aclaró que no quiere que nadie tenga miedo de participar ni que se piense que involucrarse en política equivale a resignarse a las presiones, las críticas o las dificultades. “Si logramos que una persona tenga miedo de hablar, perdemos todos. Si logramos que alguien deje de participar, pierde la democracia”, advirtió.
Sobre su propio rol, dijo que no sabe cuánto tiempo llevará cambiar la provincia, que no tiene todas las respuestas y que no es un salvador ni pretende serlo: “Soy una persona, con errores, con convicciones, con una familia y con muchas ganas de hacer las cosas bien”.
Qué dice el juez Sago
En su resolución, Sago insistió en que el desafuero es una medida preliminar, necesaria para iniciar formalmente la investigación penal preparatoria. Aclaró que no implica un juicio de culpabilidad.
El magistrado remarcó que, al tratarse de una etapa previa a la investigación, el estándar de prueba no puede superar el de la sospecha fundada, que es el que se exige para abrir una pesquisa, y que a su criterio debería ser incluso menor.
Galán había intentado frenar el trámite, vinculado con la primera denuncia en su contra, al alegar que se vencieron los plazos de dos meses previstos para la investigación sumaria. Sago desestimó ese planteo porque las demoras respondían a presentaciones de la propia defensa, un criterio que respaldó la Cámara de Apelaciones y que la Corte de Justicia confirmó al rechazar la casación. Con esa etapa concluida, el magistrado formalizó el requerimiento a la Cámara de Diputados.
Saracho redobla la presión
El referente del Partido Obrero Pedro Saracho volvió a reclamar el desafuero de Galán y planteó que ese es el camino para que quienes lo denunciaron puedan comprobar sus acusaciones. Aseguró que, si el diputado todavía conserva los fueros, es porque “se cocina un pacto de impunidad”. Si no se los quitan, sostuvo, ese pacto “quedará consagrado”.
“Aclaro: a Galán no lo están persiguiendo, lo están encubriendo. Desafuero ya. Investigación, juicio y castigo”, cerró.