Fundó un pueblo lejos del río y a los tres días tuvo que pedir ayuda urgente
Apenas se delimitó General Roca, su fundador se topó con un problema que nadie había previsto. La solución que pidió fue tan precaria como reveladora.
La fundación de General Roca, el 1 de septiembre de 1879, trajo un desafío inmediato que pocos recuerdan: el agua. Apenas tres días después de establecido el pueblo, su fundador, Lorenzo Vintter, escribió una carta al entonces ministro de Guerra y Marina, Julio Argentino Roca, en la que dejaba constancia de una necesidad perentoria: conseguir carros aguateros para abastecer a la nueva comunidad.
Un pueblo lejos del río
La decisión de ubicar el asentamiento lejos de la costa fue una medida preventiva ante las grandes inundaciones que azotaban la zona. Sin embargo, esa lejanía planteó un problema logístico de inmediato: cómo llevar agua hasta un lugar que recién comenzaba a poblarse.
En la misiva fechada el 4 de septiembre de 1879, Vintter relató que había llegado al lugar el 22 de agosto y que allí había delineado el pueblo que llevaría el nombre del ministro. Explicó que el asentamiento se hallaba "bastante distante" del río, y mientras no existiera otra forma de acercar el agua, solicitó que le enviaran "algunos carros de aguatero".
El historiador Carlos María Gorla reproduce esta carta en su libro Los primeros años de General Roca, basándose en documentación del Archivo General de la Nación.
Una solución provisoria
El pedido de Vintter tenía un carácter transitorio. En la misma carta, aclaró que necesitaba los carros hasta que pudiera traerse agua desde el río Neuquén. Esta referencia no debe confundirse con el ambicioso proyecto de irrigación que se desarrollaría años después, de dimensiones mucho mayores.
Recién el 31 de octubre de 1882, el Gobierno nacional encargó al agrimensor Hilarión Furque realizar estudios para abrir canales de riego en los valles de los ríos Negro y Neuquén. El objetivo era irrigar las tierras y favorecer el desarrollo agrícola de la colonia, no solo resolver el abastecimiento cotidiano.
Esas obras dieron origen al Canal de los Milicos, una de las primeras grandes infraestructuras de irrigación del Alto Valle. El canal tomaba agua del río Neuquén y atravesaba la Colonia General Roca.
La llegada del agua
En los primeros días de diciembre de 1884, las aguas del Neuquén comenzaron a correr por las calles del pueblo. El 9 de diciembre, Vintter envió un telegrama al coronel Enrique Godoy para felicitarlo: "Lo felicito por haber llegado las aguas del Neuquén a ese punto". La copia se conserva en el Archivo General de la Nación con la signatura 7.11.1.4.
Habían pasado poco más de cinco años desde aquella primera carta en la que Vintter pedía carros aguateros. Los carros y el canal respondieron a necesidades y escalas diferentes: los primeros buscaban resolver el abastecimiento inmediato de un pueblo recién instalado; el canal, transformar productivamente la colonia.
Pero aquella carta del 4 de septiembre de 1879 conserva una imagen vívida de los primeros días de la ciudad: Roca acababa de ser delineada, el río quedaba lejos y Vintter necesitaba carros aguateros para llevar el agua hasta el nuevo pueblo.