Fueron a México a surfear y los enterraron en un pozo: a dos años del crimen, la Justicia dijo basta
Tres amigos habían ido a México a surfear y terminaron en el fondo de un pozo de 15 metros. Dos años después del triple crimen, la Justicia mexicana resolvió el caso y la pena que recibieron los responsables sorprendió a todos.
La promesa de unas vacaciones entre amigos en las olas del Pacífico mexicano se convirtió en uno de los casos policiales más resonantes de los últimos años. Tres surfistas extranjeros fueron asesinados en Baja California y este viernes un tribunal mexicano condenó a prisión a los responsables.
Las víctimas eran Jake Robinson, de 30 años, su hermano Callum, de 33, y el amigo de ambos Jack Carter Rhoad, de 30, de nacionalidad estadounidense. Los dos primeros eran australianos. Habían llegado a México para recorrer playas y disfrutar del surf.
El viaje que se cortó sin aviso
Todo ocurrió en abril de 2024. Los tres jóvenes dejaron de responder mensajes y llamados. La alarma se encendió cuando nunca llegaron al alojamiento que tenían reservado. Fue entonces cuando sus familias radicaron la denuncia por desaparición.
La búsqueda se concentró en la zona de Ensenada, donde los investigadores empezaron a atar cabos con los últimos movimientos de los turistas. En el camino apareció una camioneta incendiada que tenía vínculo directo con el grupo.
El pozo de 15 metros
Los equipos de rescate peinaron parajes alejados y dieron con una imagen estremecedora: tres cuerpos en el fondo de un pozo de unos 15 metros de profundidad. Las pericias confirmaron que eran los hermanos Robinson y Rhoad. Todos presentaban disparos en la cabeza.
La hipótesis que tomó fuerza desde el principio fue el robo. Según la reconstrucción de los investigadores, los atacantes querían apoderarse de la camioneta de los surfistas. Ante la resistencia de las víctimas, abrieron fuego. Después trasladaron los cuerpos hasta el pozo para ocultarlos y le prendieron fuego al vehículo.
La sentencia
El viernes 16 de octubre, un tribunal de México dictó sentencia contra Jesús Gerardo García, apodado "El Kekas", Irineo Francisco y Ángel Jesús. Los tres fueron hallados responsables del triple asesinato y recibieron una pena de 158 años y nueve meses de prisión cada uno. El juez también ordenó que paguen una indemnización a las familias de las víctimas.
El impacto del caso excedió las fronteras de Baja California, una región turística frecuentada por surfistas de todo el mundo. Tras los crímenes, Estados Unidos volvió a emitir advertencias de seguridad para quienes planeaban viajar a esa zona de México.