Una mujer fue citada tres veces al Consejo Provincial de la Mujer para pedir una orden de restricción. Las tres veces volvió a su casa sin respuesta. La abogada que la derivó contó qué le dijeron puertas adentro y por qué el organismo ya no da abasto.
La Multiesectorial de Mujeres encendió la alarma sobre el Consejo Provincial de la Mujer: según denunciaron, el organismo no alcanza a responder con la urgencia que exigen los pedidos de auxilio y las medidas de protección. La crisis, atribuida al déficit presupuestario y al avance de los discursos de odio, quedó retratada en un caso concreto que una abogada relató al aire de Radio 2.
La letrada Vargas detalló que el Consejo acumula demoras y carece de capacidad de reacción frente a la demanda sostenida de mujeres que llegan a pedir medidas cautelares y patrocinio jurídico gratuito en situaciones de vulnerabilidad.
Tres citaciones, tres veces sin atención
Para graficar la saturación, Vargas contó una derivación reciente. Ella misma envía a muchas mujeres al Consejo Provincial porque allí la atención es gratuita y permite tramitar las medidas de protección necesarias. Pero el mecanismo se está trabando.
"Atendí a una cliente que fue citada tres veces al Consejo y las tres veces le dijeron que no tenían tiempo porque tenían mucho trabajo. Tres veces fue sin respuesta a buscar algo tan elemental como interponer una demanda o lograr una orden de restricción", relató.
La abogada sostuvo que el problema de fondo es la falta de inversión para ampliar las plantas profesionales en puntos estratégicos de la provincia. "El presupuesto no lo estamos viendo en lo más imprescindible, que son los recursos humanos. Necesitamos equipos interdisciplinarios que estén en lugares clave y puedan resolver. Si no dan abasto, es porque estamos funcionando con menos presupuesto del que realmente se necesita para la emergencia", planteó.
Discursos de odio y la Ley Iara
La referente feminista vinculó el aumento de las agresiones físicas y de las tentativas de femicidio con la proliferación de discursos de odio, tanto a nivel nacional como provincial, que terminan legitimando la violencia machista.
"Estamos en una situación de emergencia; por algo se aprobó la Ley Iara y se renueva su vigencia. Hoy tenemos tentativas brutales de femicidio. Hay un empoderamiento de varones machistas alimentado por discursos misóginos... Cuando referentes políticos locales o nacionales dicen barbaridades, se naturaliza la violencia y se limita el ejercicio de los derechos de las mujeres a vivir una vida libre de agresiones", advirtió.
El antecedente de Nahir Mamani
Vargas también apeló a la memoria de casos trágicos para marcar la responsabilidad estatal. Citó el femicidio de Nahir Mamani y fue tajante sobre lo que no debería volver a pasar.
"Una mujer no puede irse del Consejo de la Mujer sin ser atendida o sin que se haya iniciado un trámite. El Estado tiene una responsabilidad concreta. Ya vimos lo que pasó con Nahir Mamani, quien pidió ayuda, el Estado supo de su situación y a pesar de eso fue asesinada porque los organismos no hicieron lo que correspondía", cerró.