Fue apartado por River y reveló cómo era entrenar en Cantilo: "Era complicado estar encerrados en un 4x4"
Lo apartaron del plantel, lo mandaron a Cantilo y él esperaba minutos en primera. Terminó yéndose a Venezuela. Ahora contó cómo se vivió ese encierro.
Alex Woiski, el delantero que llegó a River con una cláusula de 100 millones de dólares y fue separado del plantel, contó en detalle cómo vivió su paso por el predio de Cantilo. El futbolista, que nunca sumó minutos en la primera del Millonario, dialogó con DSports Radio y fue contundente sobre la decisión de la dirigencia.
Todo comenzó a principios de temporada, cuando la dirigencia de River decidió apartar a 15 jugadores del plantel profesional. Esa medida generó un fuerte malestar entre los hinchas y despertó una gran polémica por las condiciones de entrenamiento en Cantilo. Ahora, uno de los protagonistas rompió el silencio y reveló cómo fue trabajar en ese predio.
Woiski, de 20 años, llegó libre desde el Mallorca y firmó un contrato con una cláusula de rescisión de 100 millones de dólares. Sin embargo, no llegó a jugar ni un minuto en el primer equipo. Tras ser apartado, rescindió su vínculo con el club y se marchó al Deportivo Táchira de Venezuela.
Qué dijo Woiski sobre su entrenamiento en Cantilo
El delantero describió la situación como "complicada" y reveló que al principio el club "no tenía muchas intenciones de facilitar las cosas". "Algunos veníamos a entrenar de capa caída y al principio el club no tenía muchas intenciones de facilitar las cosas. Nos ayudábamos entre nosotros y nos mantuvimos bien en lo físico y mental. Era complicado estar encerrados en un 4x4, pero nos entrenábamos al máximo y nos apoyábamos mentalmente entre todos", explicó.
Además, confesó que en algunos entrenamientos sentían "impotencia" por querer que las cosas fueran diferentes, aunque aclaró que "es algo que ya pasó". Sobre cómo se enteró de la decisión, Woiski aseguró: "Nos enteramos por la carta esa de que teníamos que ir a Cantilo; fue una experiencia extraña".
El futbolista no dudó en calificar la medida como "llamativa e incorrecta" y recordó que "un club como River, para mí el más grande de América, tomó una decisión llamativa e incorrecta". A pesar de las críticas, reconoció que el club finalmente ayudó a que se concretaran las salidas: "Al final, el club se dio cuenta y ayudó a que se puedan concretar las salidas de los futbolistas y estoy agradecido al club por eso".
La falta de minutos y la ilusión de volver
Woiski también se refirió a su escasa participación en la primera: "Cuando estuve entrenando con la primera, me sentía al nivel y tenía esperanzas de poder sumar minutos. Por un tema de suerte no se me dio y bajé a Reserva, en donde por ahí no tenía la confianza del entrenador y eso dificultó todo".
Pese a la frustración, el atacante se mostró optimista sobre un posible regreso: "Me sentía y me siento hincha de River más allá de todas las circunstancias. No haberme podido mostrar ante el hincha de River es algo triste, pero es una puerta que hoy se cerró y que en un futuro se puede abrir".
Y agregó: "Me encanta cómo se vive el fútbol en Argentina y me gustaría volver a vivirlo en algún futuro; si es en River, mejor. La puerta está abierta porque es un mercado que me interesa".
Por último, se mostró conforme con su presente en el Deportivo Táchira: "Me siento muy cómodo en Venezuela; creo que tomamos una buena decisión pensando en tener minutos. Pudimos salir bien de River, nos interesó esta propuesta y estamos supercontentos de este presente", afirmó.