Fue a cenar a un local de comidas, lo dejaron afuera y terminó preso: lo que pasó después del forcejeo
Le negaron la entrada al local, sacó un cuchillo y forcejeó con el guardia. Parecía que la iba a zafar, pero el recorrido que hizo después lo terminó delatando.
Un hombre que intentó atacar con un cuchillo a un guardia de seguridad en el ingreso de un local de comidas de San Juan fue condenado a un mes de prisión de cumplimiento efectivo. La Justicia lo declaró además reincidente y dispuso su prisión preventiva, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado.
El condenado es Cristian Fabián Abrego, según quedó asentado en la causa que tramitó la UFI Flagrancia. El episodio que lo llevó a la cárcel ocurrió el viernes 25 de septiembre, cerca de las 21:04, en la puerta del comercio La Regional, dedicado a la venta de comidas.
El derecho de admisión y el forcejeo
De acuerdo con la investigación, Abrego quiso entrar al establecimiento pero el vigilador de la empresa S.U.A.T. se lo impidió. El local había decidido ejercer el derecho de admisión por problemas anteriores vinculados con desórdenes y con el consumo excesivo de alcohol.
Cuando el empleado de seguridad le pidió que se retirara, el hombre habría reaccionado con violencia: sacó de entre sus prendas un cuchillo tipo Tramontina y se abalanzó contra el guardia mientras lo insultaba. La agresión no dejó heridos porque ambos se trabaron en un forcejeo y el trabajador logró zafarse.
La fuga, el colectivo y el cuchillo en el cantero
Tras el intento de ataque, Abrego caminó por calle Libertador unos metros en dirección a General Acha y arrojó el arma en el cantero de un árbol. La víctima lo siguió de cerca y siguió dando aviso de lo que pasaba.
La persecución sumó un capítulo llamativo cuando el acusado subió a un colectivo de la empresa Albardón. El vigilador le avisó al chofer que ese pasajero había intentado agredirlo y le pidió que no arrancara. El conductor llamó al 911 y abrió las puertas, por lo que Abrego bajó y volvió a escapar.
El hombre huyó por Libertador hacia Tucumán, dobló por esa calle hacia el sur hasta Laprida y siguió hacia el este. Mientras lo seguía, el guardia mantenía contacto telefónico con el 911 y les informaba a los policías cada movimiento del sospechoso.
La detención y la condena
Personal de la Policía Ciclista lo aprehendió en calle Laprida, entre Rioja y Jujuy. En paralelo, otros efectivos rastrillaron la zona y encontraron el cuchillo en el cantero donde había sido descartado.
La causa quedó en manos del fiscal Fernando Bonomo y de la ayudante fiscal Liliam Mari, quienes impulsaron el procedimiento que terminó con el acuerdo de juicio abreviado. Abrego fue condenado por abuso de arma a un mes de prisión efectiva, con declaración de reincidencia y prisión preventiva.