Frío extremo paraliza industrias salteñas: “Tenemos que consumir cero”
El frío obligó a industrias salteñas a reducir su consumo de gas a cero. ¿Cómo afecta a la economía local y qué dice el sector sobre la falta de previsibilidad?
La ola de frío que azota el país ya tiene consecuencias concretas en Salta: varias industrias debieron frenar su producción por las restricciones en el suministro de gas. La situación genera alarma en el sector productivo por el impacto económico y laboral.
En diálogo con el programa “Somos la Mañana”, el vicepresidente de la Unión Industrial de Salta, Julio Fazio, reveló que las empresas vienen sufriendo fuertes limitaciones desde la semana pasada. “La semana pasada tuvimos cuatro días de restricción al 50% y desde ayer a las seis de la mañana la restricción pasó a cero. Eso significa que hoy tenemos que bajar nuestro consumo a cero”, explicó.
Fazio, que también integra Cerámica Salteña, señaló que ya llevan más de 24 horas sin poder usar gas y que no hay un horizonte claro sobre cuándo se normalizará el servicio.
¿Por qué no se puede apagar una fábrica como una hornalla?
Uno de los principales reclamos del dirigente es la falta de previsibilidad en las notificaciones. “Las notificaciones llegan entre las ocho y las nueve de la noche para empezar a regir a las seis de la mañana del día siguiente. Necesitamos planificación porque los procesos industriales no funcionan como una hornalla de una casa que se apaga y listo”, afirmó.
Explicó que muchas máquinas requieren una importante inercia térmica y detenerlas de golpe genera complicaciones técnicas. En el caso de Cerámica Salteña, lograron mantener el horno encendido al mínimo gracias a un contrato parcial de gas. “Apagar un horno cerámico no es una opción. Nosotros conseguimos cubrir alrededor del 30% de nuestro consumo, lo que nos permite dejar el horno en una especie de ‘piloto’. Si se apaga completamente, volver a ponerlo en funcionamiento puede llevar unos diez días”, detalló.
Mientras dure la restricción, la empresa reorganizó al personal para tareas de mantenimiento y limpieza. Pero Fazio advirtió que la paralización impacta más allá de la fábrica. “Cuando una planta deja de producir no solo paran los operarios. También deja de trabajar el camionero, el que vende comida, el comerciante del barrio y muchos otros que dependen indirectamente de la industria”, expresó.
¿Superávit energético con fábricas apagadas?
El dirigente calificó como una contradicción que ocurran estos cortes en un país que habla de superávit energético y crecimiento de exportaciones de hidrocarburos. “Pensar que una industria tenga que apagar su producción porque hace frío, en un país que habla de superávit energético, es un contrasentido. El desafío es terminar las obras de infraestructura para que el próximo invierno no volvamos a atravesar esta situación”, sostuvo.
Desde la Unión Industrial de Salta esperan que el aumento de las temperaturas permita levantar las restricciones en los próximos días y que las empresas retomen la producción con normalidad.