Freno a Trump: el Gobierno congela el acuerdo con EE.UU. y el Consejo de la Paz en el Congreso
¿Se enfrió la relación con Washington? El Gobierno frena el envío del acuerdo comercial y el Consejo de la Paz al Congreso. Los detalles de la nueva estrategia legislativa que nadie esperaba.
El Gobierno decidió postergar sine die el envío al Congreso del acuerdo comercial con Estados Unidos y la adhesión al Consejo de la Paz que impulsa Donald Trump. En la Casa Rosada aseguran que ambas iniciativas siguen en carpeta, pero ya no forman parte de la agenda legislativa inmediata. El mismo criterio aplica al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), que tiene dictamen pero tampoco es prioridad.
¿Por qué se traba el acuerdo con Washington?
El Ejecutivo reconoce que el pacto comercial quedó condicionado por un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que limitó la política arancelaria de Trump. En Balcarce 50 explican que no quieren enviar un texto cuyo capítulo más sensible —los aranceles— depende de la arquitectura legal que adopte la Casa Blanca. “No vamos a mandar algo que después tenga que modificarse”, confiaron.
El entendimiento bilateral contemplaba ventajas para exportaciones argentinas y compromisos recíprocos, pero parte de esa estructura se desmoronó tras la decisión del máximo tribunal estadounidense. Mientras tanto, el Gobierno ya aplica algunos capítulos por decreto, como barreras no arancelarias y certificaciones técnicas, pero los temas estructurales requieren ley.
¿Qué pasa con el PCT y el Consejo de la Paz?
El Tratado de Cooperación en Materia de Patentes, que ya está en el Congreso con dictamen, también queda en suspenso. Es uno de los puntos más sensibles para sectores productivos y legisladores dialoguistas, ya que está ligado a la propiedad intelectual del acuerdo con EE.UU. En el Gobierno admiten que no está en la agenda inmediata.
En cuanto al Consejo de la Paz, la adhesión no genera obligaciones concretas de corto plazo, según la interpretación oficial. Milei lo respaldó en Washington y ofreció Cascos Blancos, pero en la Rosada aclaran que “no hay apuro” mientras no haya compromisos operativos o financieros.
La nueva hoja de ruta legislativa
El reordenamiento interno, con la salida de Manuel Adorni y el ascenso de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, cambió las prioridades. Ahora el foco está en el Senado: propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos, Zona Fría y la reforma electoral, que el Gobierno busca llevar a media sanción en agosto. Karina Milei encabezará la próxima mesa política para ordenar el calendario.
En Balcarce 50 quieren preservar la señal política hacia Washington, pero evitar un desgaste legislativo innecesario. “Prefieren esperar a tener certezas sobre el formato final del acuerdo y las obligaciones del Consejo de la Paz”, sostienen cerca del Ejecutivo. Por ahora, el vínculo con Trump sigue siendo prioritario, pero en modo pausa.