Frenaron un camión en el Túnel Subfluvial y adentro había 2.762 kilos que nadie quería oler
El control de rutina parecía de trámite, hasta que abrieron la puerta del camión y el olor lo dijo todo. Lo que había adentro estaba destinado a la venta y terminó destruido.
Un control de rutina en el Puesto Caminero Túnel, en Paraná, terminó con el decomiso de 2.762 kilos de carne porcina, grasa y desperdicios que no reunían ninguna condición para llegar a una mesa. La mercadería viajaba en un camión con el equipo de frío apagado y sin la documentación sanitaria que exige la normativa.
El procedimiento se concretó este martes al mediodía, cuando efectivos policiales detuvieron la marcha de un Iveco Daily para una verificación habitual. Al abrir la carga, la situación cambió el panorama: el olor que salía del interior anticipaba lo que vendría después.
El olor fue la primera alarma
Los uniformados percibieron un fuerte olor putrefacto proveniente de la mercadería y detectaron irregularidades en las condiciones de conservación y traslado. Por eso convocaron a personal de la Brigada Abigeato Paraná, que depende de la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales.
Los agentes constataron que el camión llevaba cortes cárnicos porcinos, grasa y otros desperdicios de origen animal, todos con destino comercial. El equipo de refrigeración estaba apagado y la carga no contaba con la certificación sanitaria exigida.
Además, los productos mostraban alteraciones organolépticas, es decir, cambios en el olor y en otras características perceptibles que dejaban a la vista un deterioro importante.
El veredicto del veterinario
Ante ese cuadro, se dispuso la intervención de un profesional veterinario para determinar si los alimentos podían comercializarse o consumirse. Tras examinarlos, el especialista confirmó que no eran aptos para el consumo humano por el riesgo sanitario que representaban.
Con ese respaldo, la Brigada Abigeato Paraná procedió al decomiso de los 2.762 kilos, entre cortes porcinos, grasa y desperdicios. El objetivo fue claro: cortar el recorrido comercial de la mercadería antes de que pudiera llegar a los consumidores.
Qué hicieron con la carga
Toda la mercadería fue sometida a un proceso de desnaturalización mediante digestión mecánica, un procedimiento que inutiliza los productos para que no puedan venderse ni consumirse.
Los efectivos de la Brigada Paraná labraron las actas correspondientes y documentaron las irregularidades detectadas durante la inspección del vehículo. Las actuaciones serán remitidas al organismo competente para su evaluación y la eventual aplicación de sanciones por infracción a la Ley de Carnes N° 7292 y sus reglamentaciones complementarias.
Entre las faltas constatadas figuran la ausencia de documentación sanitaria y el incumplimiento de las condiciones de refrigeración necesarias para transportar este tipo de productos.
Según la evaluación veterinaria, el operativo permitió retirar de circulación una cantidad importante de mercadería que representaba un riesgo para la salud de quienes pudieran consumirla.