Fotos en el aula, montajes con IA y una sentada: el escándalo que sacude a un colegio de Rosario
Una alumna volvió a casa con la noticia de que su foto circulaba transformada en un montaje íntimo. Detrás aparecen el aula, un grupo de WhatsApp y una sentada frente al colegio de Rosario que nadie esperaba.
La comunidad del colegio Verbo Encarnado, en La Paz al 500 de la zona sur de Rosario, vive horas de conmoción. Familias y estudiantes denuncian que un grupo de compañeros habría retratado a varias alumnas dentro del propio establecimiento y después manipulado esas imágenes con inteligencia artificial para generar montajes falsos de contenido íntimo.
Según los testimonios que se conocieron hasta ahora, al menos 27 adolescentes habrían resultado damnificadas. Las acusaciones apuntan a unos tres alumnos de primer año, cuyas identidades se preservan por ser menores de edad.
Dónde se habrían tomado las fotos
El relato de los familiares sostiene que las capturas originales se habrían hecho dentro del colegio, incluso en pleno horario de clases y en distintos espacios comunes. Luego esas imágenes habrían pasado por herramientas digitales y se habrían difundido por grupos de WhatsApp.
Algunos padres fueron más allá y señalaron que el material manipulado se habría ofrecido a cambio de dinero. Ese punto todavía no está comprobado: deberá ser investigado y establecido formalmente por las autoridades competentes.
La sentada frente al colegio
Este jueves por la mañana, estudiantes y familiares se concentraron en las puertas de la institución. Lo hicieron con una sentada pacífica para acompañar a las jóvenes afectadas y visibilizar la dimensión del problema.
Un padre que participó de la protesta aclaró que la movilización no buscaba un enfrentamiento directo con la escuela. El objetivo, dijo, era respaldar a las víctimas y reclamar respuestas concretas.
La dirección del colegio dispuso como primera medida restringir el uso de celulares en el aula. Para las familias, esa decisión resulta insuficiente: advierten que los registros no ocurrieron solo en los recreos, sino también durante las rutinas escolares habituales.
El debate que reabre el caso
El episodio vuelve a poner sobre la mesa los riesgos del uso indebido de tecnologías capaces de generar imágenes hiperrealistas sin consentimiento. La circulación digital de este tipo de contenidos deja consecuencias profundas y difíciles de reparar, más todavía cuando las involucradas son menores de edad y su protección debería ser prioritaria en cualquier instancia institucional o judicial.
Mientras se aguardan avances en la determinación de responsabilidades, la comunidad del Verbo Encarnado insiste en dos demandas: mecanismos de contención para las damnificadas y protocolos efectivos que eviten que la privacidad se vulnere dentro del entorno escolar.