Formosa: productores paipperos se llevan plantines de mamón y una hoja de ruta para plantarlos
¿Qué cultivo quieren instalar en el norte formoseño y qué les entregaron a los productores para arrancar? La apuesta del CEDEVA que busca diversificar la producción en cuatro localidades.
El CEDEVA llevó sus equipos técnicos al territorio formoseño para capacitar a productores paipperos y comunidades aborígenes en el cultivo de mamón. Las jornadas se realizaron el 30 de septiembre y el 1 de octubre en lotes productivos del norte y centro-norte de la provincia, con entrega de plantines producidos en los centros de validación.
De las actividades participaron familias productoras de Buena Vista, Colonia La Primavera, Laguna Naineck y Riacho He-Hé. La organización estuvo a cargo del Centro de Validación de Tecnologías Agropecuarias (CEDEVA), en articulación con el Instituto PAIPPA, el Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA) y el Ministerio de la Producción y Ambiente (MPyA), además de municipios e instituciones educativas de la zona.
Qué se trabajó en las jornadas
Los equipos técnicos de Misión Tacaaglé y Ceibo Trece fueron los encargados de desarrollar los contenidos. El eje estuvo puesto en la implantación del cultivo y el manejo inicial: selección y preparación del terreno, diseño de la plantación, condiciones para el trasplante y las tareas de manejo de las primeras etapas.
También se brindaron recomendaciones sobre riego, fertilización y control de malezas, junto con pautas para proteger las plantas de la radiación solar. La propuesta combinó teoría y práctica directamente en los lotes, con el objetivo de acompañar el cultivo desde sus primeros pasos y reducir los riesgos típicos del establecimiento.
Lotes demostradores y entrega de plantines
A través del Instituto PAIPPA se entregaron plantines de mamón producidos en los propios CEDEVA. Con ese material, los productores comenzaron a establecer lotes demostradores que permitirán evaluar el comportamiento del cultivo en condiciones reales de producción y generar información nueva desde el territorio.
La iniciativa apunta a que los conocimientos técnicos se complementen con los saberes y las prácticas de las familias productoras, respetando las particularidades de cada zona. En ese sentido, el coordinador ejecutivo de los CEDEVA, el ingeniero agrónomo Federico De Pedro, remarcó la importancia de fortalecer los espacios de vinculación entre los centros de validación, los productores y las instituciones que trabajan en el territorio. Según planteó, esa articulación enriquece las experiencias de los CEDEVA con el conocimiento de quienes producen en cada región y, al mismo tiempo, fortalece las capacidades técnicas de las familias.
El agua y el clima, otro de los ejes
Las condiciones climáticas ocuparon un lugar central en la capacitación. En el marco del plan provincial de contingencia ante el fenómeno de El Niño, se analizaron medidas preventivas y de mitigación frente a posibles períodos de exceso de humedad.
El foco estuvo en el manejo del agua y en los riesgos que pueden aparecer en los terrenos productivos cuando las precipitaciones son abundantes. La idea es que las familias productoras incorporen herramientas para anticiparse a situaciones que afecten el desarrollo de los cultivos y puedan tomar decisiones de manejo de acuerdo con las condiciones de cada lote.

