Formosa Hack 2026: la maratón de programación que ya tiene a todos hablando
La tercera edición de Formosa Hack 2026 ya dejó su marca en la provincia, y el director del Politécnico reveló por qué este evento cambia la forma de pensar la tecnología. El dato que todos quieren saber, adentro.
El Instituto Politécnico Formosa (IPF) Doctor Alberto Marcelo Zorrilla nació en 2018 como organismo descentralizado con una misión clara: unir estudio y trabajo, investigación y producción, y formar técnicos capaces de intervenir en la industria. Ocho años después, ese proyecto tiene edificio, laboratorios y cuatro tecnicaturas con validez nacional. Así lo destacó el director de la institución, Horacio Gorostegui, quien repasó el crecimiento del IPF y el éxito de la tercera edición de Formosa Hack 2026, la maratón de programación que se realizó el 24 de septiembre y que, según sus palabras, registró un récord de participantes.
El IPF fue creado a través del Decreto N.º 18 de 2018 como organismo descentralizado para articular estudio y trabajo, investigación y producción, formar técnicos capaces de intervenir en la industria, brindar servicios de alta tecnología y propiciar el desarrollo local. Para Gorostegui, aquella decisión inicial hoy se traduce en una estructura concreta: “ocho años después, esa decisión tiene edificio, laboratorios y cuatro Tecnicaturas con validez nacional. Estas son: Desarrollo de Software Multiplataforma, Mecatrónica, Química Industrial y Telecomunicaciones”.
El director agregó que el 24 de septiembre “no fue solo el disparo de salida de la hackathon, allí se concretó la tercera edición de Formosa Hack 2026 que registró un récord de participantes”. El evento, que ya se consolidó como una cita ineludible para el ecosistema tecnológico de la provincia, volvió a reunir a estudiantes, profesionales y entusiastas de la programación.
Un ciclo de charlas para debatir el futuro
Además de la competencia, el encuentro incluyó un ciclo de charlas tecnológicas que, según Gorostegui, puso a la provincia “a la altura del debate mundial”. Los ejes abordados fueron variados: integración de sistemas de salud e imagen médica; arquitectura de software; la experiencia tecnológica de China y sus puntos de encuentro con la planificación formoseña; infraestructura de comunicaciones y criterio para elegir herramientas; los límites reales de la inteligencia artificial; y el desarrollo seguro de software en tiempos de IA.
Al referirse a la inteligencia artificial, la encíclica y el pensamiento complejo, el director expuso: “hay una tentación fácil: celebrar la IA como si fuera magia, o temerle como si fuera destino. Sin embargo, Formosa Hack eligió un tercer camino, el más exigente: usarla con criterio”.
En esa línea, recordó que en mayo de 2026 el papa León XIV publicó su primera encíclica, Magnifica humanitas, sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. “Allí advierte –reflexionó– con una claridad que cualquier escuela técnica debería copiar en el pizarrón, que las innovaciones tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, no son neutrales: pueden aumentar la participación y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión”.
Y continuó: “la máquina imita; no padece, no se responsabiliza, no ama. Por eso el Pontífice pide ‘educarnos en el ayuno de la IA’: no para repudiar la herramienta, sino para que la escuela ofrezca lo que lo digital, por sí solo, no puede dar, tiempo compartido para aprender y relaciones fiables”.
Gorostegui también mencionó que la nota vaticana Antiqua et nova, de 2025, “distinguió que la IA no es una forma artificial de inteligencia, sino uno de los frutos de la inteligencia humana”.
Con esta tercera edición, Formosa Hack 2026 no solo batió su propio récord de convocatoria, sino que afianzó un espacio de reflexión y aprendizaje donde la tecnología se piensa con criterio y responsabilidad, en sintonía con los desafíos globales pero con la mirada puesta en el desarrollo local.