Flores llevó 200 personas al Concejo, desafió a los ediles y se fue entre insultos
El intendente de Candelaria llegó con 200 personas al Concejo, confirmó que hay $350 millones en caja y, cuando la discusión pasó a los sueldos de los ediles, trató de “ratas” a los asesores y se retiró del recinto. La sesión terminó sin respuestas.
El recinto del Concejo Deliberante de Candelaria se convirtió en un escenario de aplausos, gritos y tensión. El intendente Carlos Flores llegó acompañado por unas 200 personas que colmaron las bancas y, tras un fuerte cruce con los ediles, calificó de “ratas” a los asesores del cuerpo y abandonó la sesión. Lo que debía ser una respuesta institucional a las preguntas de los concejales terminó en un retiro abrupto.
El presidente del HCD, Daniel Gauto, precisó durante la propia sesión que cerca del 95% de los presentes eran empleados municipales. La presencia de la “hinchada” oficialista marcó el tono de toda la jornada.
Respuestas con aplausos
El secretario de Gobierno, Aníbal Fariña, inició la ronda leyendo las respuestas preparadas por el Ejecutivo sobre presupuesto, funcionamiento del Concejo, cuentas municipales, colocaciones financieras y actuaciones en el sector costero. Cada intervención fue celebrada con aplausos por buena parte de los asistentes.
El clima cambió cuando Flores tomó la palabra. Defendió el manejo financiero de su gestión y confirmó un dato que generaba interrogantes: el municipio mantiene disponibles alrededor de 350 millones de pesos.
“Con mucho orgullo hay 350 millones en la caja del municipio”, afirmó el intendente. Argumentó que ese dinero funciona como respaldo para emergencias y para garantizar obligaciones como el pago de los salarios municipales.
El desafío a los concejales
Después, Flores llevó la discusión desde las cuentas públicas hacia los bolsillos de los ediles. Propuso que los siete concejales y él mismo renunciaran durante seis meses a sus salarios para financiar tres comedores.
Gauto rechazó el planteo y le devolvió el desafío: “Yo no me atrevería a mandar por el bolsillo de usted y de nadie”. Y agregó: “Creo que si usted vende parte de su fortuna podríamos darle de comer a la Argentina, no solo a Candelaria”.
La discusión escaló cuando el presidente del HCD reclamó la ejecución del presupuesto correspondiente al Concejo y cuestionó el despliegue de empleados municipales en el recinto. Flores respondió defendiendo su facultad para establecer prioridades de pago, pero luego derivó hacia otro terreno: apuntó contra los abogados y contadores que asesoran a los concejales y los calificó directamente de “ratas”.
“Con todo respeto, pero ya me descompuse”, dijo inmediatamente después. Acto seguido se levantó y abandonó el recinto.