Fletero de Eldorado desaparece y la Justicia investiga un posible secuestro extorsivo
¿Qué pasó con el fletero de Eldorado que cruzó a Paraguay? La Justicia investiga un posible secuestro extorsivo, mientras la familia asegura que ya está muerto. Los detalles que estremecen.
Un vecino de Eldorado, Nelson Rigoberto Ayala (42), desapareció el 21 de junio tras salir de su casa rumbo a Paraguay. A más de un mes, la Justicia investiga si fue víctima de un secuestro extorsivo, mientras su familia asegura que ya estaría muerto.
El Juzgado de Instrucción Dos de Eldorado, a cargo del magistrado César Lirussi, analiza la posibilidad de que el caso sea de competencia federal. La hipótesis más fuerte apunta a un secuestro extorsivo, tras comunicaciones telefónicas entre familiares que ya están incorporadas al expediente.
¿Qué dicen las pericias?
Las autoridades trabajan con los resultados de la geolocalización del celular de Ayala. Además, se exportó el chat de una de sus hermanas y se tomaron testimoniales. Uno de los declarantes fue Jorge, el vecino que habría contratado a Ayala para pasar mercadería de contrabando a Paraguay. Su testimonio no ameritó detención y hasta el momento no hay detenidos.
La Justicia no descarta una vinculación con el narcotráfico. Sin embargo, no se pudo comprobar que Ayala esté privado de su libertad trabajando en Paraguay, ni tampoco se confirmó su muerte.
“Está muerto”, asegura la familia
En los últimos días, la hermana de Ayala, Evelin, reveló que recibieron una noticia devastadora: “Sabemos que está muerto. Gente de Paraguay fue a la casa de mi mamá y nos dijo que su cuerpo podría estar en la zona de Santa Rita”. La versión es extraoficial y no fue confirmada por la Policía de Misiones ni por las fuerzas de seguridad paraguayas.
Evelin apuntó directamente contra el vecino Jorge: “Nos dijo que probablemente ya esté muerto por un ajuste de cuentas. Mi vecino también debería estar preso”. La mujer presentó una ampliación de denuncia el último viernes, con audios que incriminarían a Jorge, quien según ella, dijo que “no puede pasar a Paraguay a declarar porque tiene miedo de que lo agarren los que tenían a mi hermano”.
La desaparición está haciendo un daño profundo a la familia. “Mi papá está depresivo, se hace diálisis, no come ni duerme, porque nadie nos da respuestas”, lamentó Evelin.