Fiscal Sale apeló la absolución de César Soto: ¿qué pasará ahora con el caso Paulina Lebbos?
El fiscal Carlos Sale apeló la absolución de César Soto por el femicidio de Paulina Lebbos. ¿Qué argumentos presentó y qué pasará ahora en la Corte?
El fiscal Carlos Sale presentó un recurso de apelación contra el fallo que absolvió a César Soto, dejando impune el femicidio de Paulina Lebbos. La impugnación, que cuestiona de manera integral la resolución de los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica, fue elevada a la Sala III de la Cámara Penal Conclusional.
Según Sale, el tribunal cometió graves errores de valoración probatoria y omitió aplicar la perspectiva de género, una exigencia de la normativa nacional e internacional. El juicio, que se realizó casi dos décadas después del crimen, buscaba esclarecer la muerte de la estudiante de Comunicación Social, desaparecida el 26 de febrero de 2006 y hallada sin vida el 11 de marzo en Tapia.
¿Por qué absolvieron a Soto?
Durante el debate, los magistrados concluyeron que no había pruebas científicas concluyentes ni testimonios directos que demostraran que Paulina ingresó al domicilio de calle Estados Unidos al 1.200, ni evidencias biológicas que vincularan a Soto con el homicidio. Así, lo absolvieron por insuficiencia probatoria. También ratificaron la absolución de Sergio Kaleñuk, luego de que el fiscal desistiera de la acusación.
Los puntos clave de la apelación
Sale sostiene que el fallo descartó el valor de los indicios de manera aislada, sin considerar el conjunto de circunstancias que, interpretadas globalmente, tienen fuerza convictiva. Critica que el tribunal evaluó cada indicio como elemento independiente, perdiendo la reconstrucción integral de los hechos.
Uno de los cuestionamientos centrales es el tratamiento de los testimonios de las hermanas de Paulina y las referencias a la conducta violenta de Soto. La sentencia los consideró comentarios indirectos, pero Sale afirma que describían un patrón sostenido de violencia física y psicológica. Para el fiscal, el tribunal incumplió la obligación de juzgar con perspectiva de género, ignorando amenazas, control y comportamientos posesivos, que debían valorarse según la Convención de Belém do Pará y la Ley 26.485.
Otro punto es la ausencia de lesiones en Soto al día siguiente de la desaparición. Sale considera arbitrario que el tribunal interpretara la falta de rasguños como favorable al acusado, ya que la hipótesis fiscal contempla un ataque sorpresivo que impediría la defensa de la víctima. También cuestiona el lavado de ropa que Soto hizo esa mañana, que la fiscalía interpreta como una maniobra para eliminar rastros biológicos.
Una contradicción en el fallo
Sale señala una contradicción interna: mientras los jueces descartaron los indicios contra Soto por insuficientes, ordenaron profundizar una línea investigativa sobre la familia Jiménez, vecinos del acusado, a partir de dos cabellos encontrados en el cuerpo de la víctima. El fiscal sostiene que el tribunal aplicó criterios distintos, dando relevancia a un indicio biológico degradado y exigiendo un estándar de certeza elevado para descartar elementos que comprometían a Soto.
La apelación también reivindica el testimonio de Virginia Mercado, la amiga que acompañó a Paulina esa madrugada. Sale dice que su declaración permitió reconstruir el recorrido inicial de la joven y ubicarla en la zona de influencia del imputado, algo que no fue adecuadamente ponderado.
Además, el fiscal remarcó que las falencias de la investigación original estuvieron vinculadas a maniobras de encubrimiento institucional ya juzgadas, y no pueden beneficiar al posible autor material del crimen. Sale formalizó la reserva del caso federal para recurrir ante la Corte Suprema si las instancias provinciales no corrigen las irregularidades.
Con esta presentación, la causa vuelve a la máxima instancia judicial de Tucumán, que deberá decidir si confirma la absolución o hace lugar a los cuestionamientos del Ministerio Público Fiscal en uno de los casos más emblemáticos de la provincia.