Firmó un pagaré en blanco por un auto y el vendedor le puso una cifra imposible
¿Qué pasó con el pagaré que firmó con el monto en blanco? El vendedor del auto lo completó con una cifra que superaba los $33 millones y lo llevó a la Justicia. La maniobra estuvo a punto de terminar en un embargo.
Un vecino de Zapala estuvo a punto de perder todo por confiar en un papel firmado con un espacio vacío. La Justicia neuquina advirtió la maniobra a tiempo y ahora el vendedor del vehículo enfrenta cargos penales.
El fiscal Marcelo Jofré formuló cargos contra un hombre identificado por sus iniciales R.O.V., a quien acusa de haber alterado un pagaré entregado en blanco para reclamar judicialmente una deuda de $33.440.000 que nunca existió.
El origen: un auto y un saldo pendiente
Según la investigación, la víctima le compró un vehículo a R.O.V. y acordó financiar un saldo de $9.000.000 en un plazo de tres meses. Como garantía, le firmó un pagaré con el monto en blanco.
Ese documento debía respaldar únicamente esa cifra. Sin embargo, de acuerdo con la hipótesis del fiscal, el vendedor completó el papel con una suma muy superior: $33.440.000, es decir, más de $24.000.000 por encima de lo pactado.
El hecho ocurrió en Zapala entre febrero y abril de este año, según pudo establecerse en la causa.
El reclamo judicial y el embargo que no llegó
El acusado también habría consignado fechas de libramiento y vencimiento que le permitieron usar el pagaré para iniciar un juicio ejecutivo de cobro de pesos.
El 14 de abril de 2026 reclamó el pago de los $33.440.000, más intereses, gastos y costas. En ese expediente, el juez civil ordenó intimar al pago y dispuso un embargo contra la víctima.
El cobro no llegó a concretarse. El 8 de septiembre de 2026, el mismo magistrado suspendió el dictado de la sentencia definitiva hasta que concluya el proceso penal.
Qué resolvió la Justicia
Tras escuchar a las partes, el juez de garantías Diego Chavarría Ruiz hizo lugar a los planteos del fiscal y tuvo por formulados los cargos por defraudación por abuso de firma en blanco y estafa procesal, ambas en grado de tentativa y en concurso ideal, en carácter de autor.
Además, fijó un plazo de cuatro meses para la investigación penal preparatoria y dispuso una audiencia de control de investigación dentro de los dos meses.