Filtró datos de allanamientos por WhatsApp y la Justicia le negó la excarcelación: seguirá detenida
La Justicia confirmó la prisión preventiva de una suboficial de la PDI acusada de filtrar información sobre allanamientos. ¿Qué pruebas la incriminan? Los detalles que la mantienen detenida.
La Cámara de Apelaciones confirmó la prisión preventiva de una suboficial de la Policía de Investigaciones (PDI) acusada de alertar a un sospechoso sobre allanamientos por microtráfico en Avellaneda. La mujer, de 27 años, había pedido ser trasladada a su casa para cuidar a su bebé, pero el juez consideró que aún hay riesgos procesales.
¿Qué se le imputa a la suboficial?
La agente, identificada con las iniciales SEO, está acusada de haber enviado un mensaje de WhatsApp a uno de los residentes de los domicilios que serían allanados el 29 de mayo. Según la Fiscalía, esa filtración permitió frustrar parcialmente los operativos ordenados por la Justicia en el marco de una causa por venta de drogas.
La investigación está a cargo del fiscal Sebastián Galleano, de la Unidad Fiscal Especializada de Microtráfico del MPA. En el mismo expediente también figura imputado otro agente policial, que ya se encuentra detenido.
De acuerdo con la acusación, ambos funcionarios habrían utilizado su acceso a información confidencial para favorecer a un hombre investigado por comercialización de estupefacientes y a su entorno.
La maniobra para eludir la justicia
El fiscal Galleano explicó que, mientras la suboficial estaba de licencia, su compañero le habría pasado la fecha exacta de los allanamientos. Con esos datos, la mujer alertó por WhatsApp a uno de los ocupantes de los inmuebles, advirtiéndole que tanto él como otros involucrados debían eludir la persecución penal.
“La uniformada alertó por WhatsApp a uno de los residentes en esos inmuebles, a fin de que tanto él como los integrantes de su entorno pudieran eludir la persecución penal”, sostuvo el fiscal.
Pero la maniobra no terminó ahí. Según la investigación, tras detectarse la filtración, los imputados habrían eliminado chats, descartado celulares y hasta fabricado capturas falsas de WhatsApp para desviar las sospechas hacia otros miembros de la fuerza.
Los riesgos procesales que pesan sobre la imputada
Al analizar el caso, el camarista Eduardo Bernacchia confirmó lo resuelto en primera instancia por el juez Mauricio Martelossi y ratificó el peligro de entorpecimiento probatorio. El magistrado consideró que la imputada, por su condición de policía, podría influir en testigos o desviar la investigación.
También tuvo en cuenta que la pena en expectativa sería de cumplimiento efectivo, lo que refuerza la decisión de mantenerla detenida.
El pedido para estar con su bebé
La defensa había solicitado la prisión domiciliaria argumentando que la mujer tiene una bebé y problemas de salud. Sin embargo, Bernacchia consideró que el Interés Superior del Niño no implica necesariamente que la madre esté en el hogar, ya que la niña está siendo atendida por familiares y profesionales médicos.
De todos modos, el magistrado instó a la Fiscalía a gestionar un nuevo lugar de alojamiento para que la imputada pueda estar con su bebé, o al menos mejorar sus condiciones de detención. Por ahora, la suboficial seguirá privada de su libertad.
La mujer es investigada como coautora de encubrimiento agravado por su condición de funcionaria pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La causa continúa bajo la dirección del fiscal Galleano, quien profundiza el análisis de las evidencias sobre la filtración y las maniobras para obstaculizar la investigación.
