Festejaban la clasificación de Francia y una chica de 17 años cayó de un camión: murió atropellada
La alegría por el pase de Francia a semifinales se tiñó de luto: una adolescente cayó de un camión y murió atropellada. ¿Qué pasó con el conductor?
Lo que debía ser una noche de alegría por el pase de Francia a las semifinales del Mundial 2026 terminó en tragedia. Una adolescente de 17 años perdió la vida al caer de un camión durante una caravana de celebración en la localidad de Aulnoye-Aymeries, en el norte del país.
Según informó el diario regional La Voix du Nord, la joven se había subido a la parte trasera de un camión que circulaba sin remolque para sumarse a los festejos por el triunfo del seleccionado francés sobre Marruecos (2-0). En pleno trayecto perdió el equilibrio, cayó al asfalto y fue atropellada por el mismo vehículo.
Los servicios de emergencia llegaron rápidamente, pero solo pudieron constatar su fallecimiento. Otro menor que presenció el accidente sufrió una fuerte conmoción y fue trasladado a un hospital, aunque hasta el momento no se conocen más detalles sobre su estado.
¿Qué pasó con el conductor?
La policía francesa detuvo al conductor del camión, que permanece bajo custodia mientras la Justicia investiga las circunstancias del hecho. Las autoridades buscan determinar si hubo negligencia o si se trató de un accidente inevitable.
El operativo de seguridad que no pudo evitar la tragedia
Antes del partido, el Gobierno de Emmanuel Macron había desplegado un amplio operativo con unos 20.000 policías y gendarmes en todo el país, especialmente en París. La medida respondía al temor de incidentes como los ocurridos tras la consagración del PSG en la Champions League, cuando hubo cientos de detenciones, vehículos incendiados y enfrentamientos.
Además, se aplicaron restricciones como el cierre de estaciones de metro cercanas a los Campos Elíseos, limitaciones a la venta de alcohol en algunas ciudades y toques de queda para menores de 16 años en determinados municipios. Sin embargo, la tragedia ocurrió en una localidad pequeña, ajena al operativo central.
Los medios locales no reportaron otros episodios graves en el país, donde viven unos 800.000 ciudadanos marroquíes. La investigación continúa para esclarecer lo sucedido.