Feriado en Catamarca: el motivo que une memoria y devoción
¿Sabías que este lunes no se trabaja en Catamarca pero sí en el resto del país? La razón está ligada a un terremoto que marcó a la provincia y a una promesa que aún se cumple. ¿Querés saber por qué?
Este lunes 7 de septiembre Catamarca tendrá un feriado provincial por el Día del Milagro, una fecha que recuerda el terremoto que sacudió el Valle Central en 2004 y que marcó la historia reciente de la provincia.
La jornada no laborable alcanza solo al territorio catamarqueño, ya que no está incluida en el calendario nacional de feriados. Así, mientras el resto del país trabaja con normalidad, los catamarqueños tendrán un día de descanso con una fuerte carga simbólica.
¿Por qué se celebra el Día del Milagro?
Todo se remonta al 7 de septiembre de 2004, cuando un sismo de magnitud cercana a 6,5 en la escala de Richter sacudió el Valle Central. El movimiento generó gran preocupación y provocó daños en distintas construcciones, aunque no se registraron víctimas fatales.
Tras aquel episodio, muchos fieles atribuyeron la protección de los habitantes a la Virgen del Valle y comenzaron a conmemorar la fecha como el “Día del Milagro”.
Qué dice la ley provincial
La conmemoración fue institucionalizada por la Ley Provincial N° 5525, sancionada en 2017. Esa norma declaró el 7 de septiembre como Día del Milagro y modificó el régimen de feriados de la provincia, estableciendo como fechas inamovibles el 11 de mayo (Natalicio de Fray Mamerto Esquiú), el 25 de agosto (Autonomía de Catamarca), el 7 de septiembre (Día del Milagro) y el 8 de diciembre (Inmaculada Concepción).
Este año, el 7 de septiembre cae en lunes, por lo que se suma una nueva jornada no laborable en el ámbito provincial.
¿Alcanza a todo el país?
No. El Día del Milagro no integra el calendario de feriados nacionales de 2026. Según el calendario oficial de Nación, no hay ningún feriado nacional para este lunes, por lo que la medida rige exclusivamente en Catamarca.
La fecha vuelve a combinar memoria, identidad y devoción religiosa, a 22 años de aquel terremoto que quedó en el recuerdo de miles de catamarqueños.