Femicidio en Chimbas: la madre de Gemma encabezó una marcha que estremeció a San Juan
La madre de Gemma Álvarez y organizaciones sociales marcharon en San Juan pidiendo justicia. ¿Qué falló en el sistema que no pudo protegerla? Los detalles que nadie contó.
La mamá de Gemma Álvarez, junto a organizaciones sociales, salió a las calles de San Juan para exigir justicia por el brutal femicidio de su hija. El acusado, Matías Marín, ya cumple prisión preventiva, pero el dolor y la bronca no cesan.
El crimen de Gema Giselle Álvarez, una joven trabajadora de la salud, sacudió a la provincia el pasado 30 de julio. Ese día, en la Costanera de Chimbas, su expareja la interceptó tras una persecución vehicular, la derribó de su moto y la atacó con un cuchillo, causándole 31 puñaladas que le quitaron la vida en el acto.
Una marcha que unió voces
La movilización de este miércoles fue encabezada por Griselda Álvarez, madre de la víctima, acompañada por la abogada querellante Fabiana Salinas y Laura Vera, referente de Amas de Casa del País. Juntas, representando a distintas organizaciones, repudiaron el hecho y reclamaron respuestas contundentes al sistema judicial.
Griselda, con la voz quebrada pero firme, destacó la unidad de las mujeres presentes: “Mi hija era perseguida y hostigada por esa persona y la Justicia tomó la denuncia, pero perdió la vida lo mismo, no sirvió de nada”.
Las fallas que se repiten
El caso dejó al desnudo graves fallas en la protección a las víctimas. Gemma había denunciado a su agresor en la Unidad Fiscal de CAVIG por amenazas y hostigamientos ligados a celos obsesivos, apenas un mes y un día antes del ataque fatal. La pareja, que compartía un hijo de 11 años, estaba separada desde hacía unos dos meses.
La abogada Fabiana Salinas fue contundente: “Estamos acompañando a la familia y a toda una sociedad pidiendo justicia por este caso que ha sido tan aberrante y tan increíblemente violento. Gemma sufría violencia de género desde hacía mucho tiempo y hay que tener en cuenta qué respuestas obtenemos las mujeres cada vez que nos acercamos a pedir ayuda”.
Un intento de rescate y una captura que evitó el linchamiento
Durante el ataque, un efectivo del Servicio Penitenciario Provincial que pasaba por la zona intentó auxiliar a la joven y se enfrentó al agresor, quien huyó. Marín estuvo prófugo varias horas hasta que fue hallado en Villa Obrera, escondido en los techos de una vivienda y con heridas autoinfligidas. Tras su captura, la Policía tuvo que frenar un intento de linchamiento en Chimbas.
El femicida quedó formalmente imputado y la Justicia le dictó prisión preventiva por un año. Mientras tanto, la comunidad sigue exigiendo que este caso no quede impune y que las denuncias de violencia de género sean tomadas en serio antes de que sea demasiado tarde.